La Ñ se nos perdió un día

El día que se nos perdió la ñ, lo recuerdo con toda claridad fue en el año XYZ. Un año lleno de cambios y movimientos. Todos andábamos de un lado para el otro, como que medio borrachos, a pesar de la carencia de alcohol.

Para dar una imagen más clara de cómo andábamos seria como la cucaracha, por que no tiene por que le falta marihuana que fumar.

Eso fue en ese año XYZ. Los cambios fueron muy fuertes los Osos polares ya no dormían en los pastos junto a los Pulpos.

Tenemos que aclarar varias cosas que podrían confundir a los lectores atentos.

Antes los Osos polares no eran tan polares, pues se negaban a cumplir su cliché de polar, por lo que vivían en regiones más templadas. Estos Osos gozaban de los pastos, de las frescas mañanas y los calurosos atardeceres dormitaban y muchas veces discutían y observaban. En estos pastos era harta la convivencia (y muchas veces también la conbebencia), se tenía irremediablemente que convivir con los Pulpos.

Nuevamente tendremos que hacer una aclaración más, pues siempre habrá uno que otro lector bien buzo. Los Pulpos en ese entonces no estaban completos, siempre les hacia falta cuatro manos, así que para estar completos siempre se juntaban dos pulpos (que en ingles se llamarían tetrapus pues solo tenían cuatro extremidades) pues querían estar completos. Es así dos tetrapus se encontraban para unirse y ser pulpos (octupus en inglich) en los mismos pastos que los Osos polares también frecuentaban.

Como ya lo habíamos mencionado los Osos polares empezaron a emigrar a lugares más fríos, no por aceptar el cliché solo porque habían decidido continuar el camino y fue a donde los llevo el andar. Los Pulpos ya completos se vieron muy necesitados de calor, se fueron a regiones más cálidas, aunque nos informan que todavía quedan muchos incompletos, así que los incompletos continúan frecuentando los pastos para encontrar sus cuatro otras extremidades.

Muchos cambios hubo, muchos.

En estos tantos cambios salimos en un día soleado y cuando llegamos ya estaba nublado.

Todo parecía normal, pese a la falta de luz y sonido ensordecedor. Ante tal normalidad decidimos contarle nuestra historia a los Pulpos y a los Osos ya conocidos.

Nos sentamos, prendimos el aparatejo este donde se escribe a distancia y electrónicamente y SASTRES de repente nos vimos en la penosa imposibilidad de contarles como es que teníamos los pies fríos por la falta de impermeabilidad en nuestros yapatos z no podíamos conectar frases, ni gritar (o escribir) un desesperado ¡AZ! Afortunadamente eso fue sorteado rápidamente y con facilidad pues solamente ocurrió una permutación y ya encontrada la permutación de la “z” y la “y” se puede continuar el cuento.

¡Uff! Estuvo cerca el ya no tener forma de contar cuentos.

Continuamos de esta forma hasta que nos encontramos con las palabras para dar fin a la carta y expresar nuestro sentimiento de anhelo en verlos, pues ya no existía esa posibilidad de toparnos siempre que lo deseáramos y tampoco teníamos la letra para expresarlo. La palabra salía distinta solo por una letra, no salía más, en su lugar aparecía otra. Para dar una idea más clara ejemplificaremos lo que sucedía.

Ejemplo: Los estraäamos mucho.

Nuevamente ante el pánico y el miedo, la razón.

Seguramente había sucedido lo mismo que con la “z” y la “y”, se había permutado con la “ä”, de esta forma inició una desesperada búsqueda.

Fuimos encontrando una serie de letras  nuevas,  empezamos por conocerlas como y ver sus similitudes y diferencias como por ejemplo la “ö” o la ya conocida pero ahora estaba aquí con nosotros la “ü” sin más ni más en nuestro bailar.

También conocimos una de esas letras que parece que es muy antigua pero no lo es tanto se llama “sz” y se escribe “β” pero no es Beta. Encontramos que dicha letra esta en peligro de extinción, todo por mandato superior de la nueva gramática y ortografía. Ahora ya no se iba a escribir “tengo” como “muβ” sino “muss” o se tendrán que poner en casos especiales hasta tres “sss” .

Seguimos en esta búsqueda desesperada.

¿Cómo les íbamos a contar los acontecimientos anuales sin dar tantos rodeos?

¿Cómo les íbamos a decir que en esta vuelta de la Tierra al Sol era la vuelta numero XYZ+I?

Una profunda desesperación nos invadía. Nos empezamos a ver en la penosa necesidad de empezar a dejar un espacio vacio o llenarlo con una “x” o con “gn” pero ejemplo:
En el agno de XYZ-F sucedió que…
Cuando los nignos, nignos eran…

¡Ay! Terrible, terrible situación.

Continuamos esta búsqueda que nos llevo por varios rincones y por varios nuevos descubrimientos, hasta que un día decidimos bajar a lugares más soleados, ahí estaba donde siempre, entre la “l” y “{“ .

Nos parece que siempre a gustado del sol, del calor, por lo que se negaba a venirse con nosotros. Nos argumento que si los Osos decidían irse pal norte bien por ellos, pero ella se quedaba.

La invitamos muy formalmente, también informalmente, le rogamos y nada que se quería venir con nosotros. Por fortuna logramos convencerla, claro que puso condiciones, eso que ni que, pero las aceptamos, una de ellas y la irrevocable es que en el lugar donde se encuentre siempre debe estar caluroso.

Primero pedía que fuera como en Veracruz, nos extraño pues donde la encontramos no era tan rico el calor, pero bajo las negociaciones logramos que por lo menos en el lugar donde se encontrara no bajara de 15 grados.

Así nos acompaño y ahora esta con nosotros nuevamente.
Habrá que convencerla de ir con otros más que se les ha perdido eso por lo que continuamos las negociaciones.

Ahora si podemos decir los extrañamos mucho y con
cariño.

alf…

1 comment to La Ñ se nos perdió un día

Leave a Reply

  

  

  

*

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>