¡Schchchchchchch! ¡Que las paredes oyen! ¡Schchchchchchch! Que las paredes oyen… y a callar otra vez, solamente nos mirabamos, los unos y los otros, sin decir palabra porque… …schchchchch… Que las paredes oyen y a saber quien escucha. Pasábamos mañanas completas, tardes enteras, noches de insomnio callados, porque no vaya ser que las paredes si oyeran [...]
