Historia-Cuento: La Andadera

“Dedico este cuento a todas esas personas que a pesar de la adversidad luchan, también a Quique y a mi padre.”

mural ENAHAl lado de la ventana el sillón y en él Gustavo Martínez, sentado, observando la calle desde la ventana.

Ya hace tiempo que no salía a la calle, ya hace tiempo que ni siquiera le daba la vuelta a la manzana y ya hace tiempo el aire dentro del cuarto le era pesado, a pesar de tener la ventana abierta.

Pero pues como no podía caminar sin apoyarse le era difícil salir a la calle sin ayuda. Para esto los doctores y fisioterapeutas le había recomendado usar una andadera, pero como son las cosas en los servicios de salud pública, la andadera todavía no llegaba y ya habían pasado más de dos semanas de cuando le habían dicho que llegaría la andadera y él seguía esperándola.

La andadera…

Pero ¿cómo había llegado a este estado?

Fue hace tiempo que un buen día despertó en el cuarto del hospital y nada, ya no podía pararse ni para ir al baño. Gustavo no recordaba como había llegado ahí, el solo recordaba que antes de despertar, antes de recuperar la conciencia, él estaba en camino, en la carretera, en un autobús.
Recordaba como en un sueño el camino en el autobús y como de un sueño sin sueños despertó en el cuarto del hospital pegado a la cama sin poder parase, sin poder moverse.

Pues así fue, un accidente en el camino, en la carretera, donde casi deja la vida Gustavo, donde casi la vida se le escapa. En el lugar del accidente ya todos lo daban por muerto cuando llegó la ambulancia, pero tuvo suerte, pues un rescatista insistió en llevarslo al hospital a pesar que todos los otros lo daban por muerto o bueno casi muerto.
Pues si, tuvo suerte pues fue por esa necedad del rescatista que llegara al hospital y fue por eso que se entero su tío, quien recorrió kilómetros y kilómetros para estar junto a Gustavo y ver como se le podía ayudar.
Y nuevamente en el hospital los médicos ya no daban mucha esperanza y el tío de Gustavo a moverse y moverse para lograr cambiarlo de hospital y de lugar, pues en ese hospital no iban a ayudar más a Gustavo. No porque no quisieran sino porque no tenían los medios. Fue así que el tío de Gustavo logro llevarlo al hospital de la capital, a pesar de todas la trabas posibles que le puso la burocracia. Fue así que Gustavo se salvo. Por la necedad de un rescatista y de su tío, quienes no perdieron la esperanza.

Ahora, ya habían pasado muchos meses de esa angustia, de esa lucha por su vida, ahora estaba en casa vivo, pero sin poder andar, esperando la andadera.

En este punto de la narración todo sabemos lo que hizo Gustavo mientras esperaba la andadera. Lo sabemos, pues no puede ser de otra manera, pues sino no estaríamos contando su historia y a pesar que todos sabemos que es lo que sucedió nosotros no queremos dejar de contarla pues nos es importante.

Como ya lo hemos dicho, a pesar de tener la ventana abierta, el aire dentro del cuarto ya le era insoportable a Gustavo y la impaciencia se apoderaba cada momento un poquito más de él. Fue entonces cuando tomo la decisión de salir a la calle sin andadera.

Fue así que Gustavo se levanto y apoyándose primero en la cama, después en los muebles, en la pared llegó a la puerta y salió del cuarto, cruzó el departamento para abrir la puerta de entrada o salida.
Bajo las escaleras más bien colgado del barandal y al llegar a la puerta del zaguán la abrió y salió a la calle.

En la calle recargado en el marco de la puerta pudo observar a la gente como iba y venia a paso apresurado, sin detenerse sin mirar ni observar nada que no fuera el destino ciego de quien camina sin pensarlo y sin percatarse del hecho que esta caminando, pues el caminar solo es un medio, medio del cual Gustavo ya no gozaba en su totalidad.

Gustavo observo a la gente, a la calle, la puerta del zaguán y trato de ver su ventana desde abajo.
Se preguntaba como se vería su ventana desde allá abajo, como lo vería la gente desde la calle, si es que alguien observaba. Pero desde el zaguán no se tenia un buen ángulo para poder ver su ventana.
Para verla, tenia que alejarse un poco de la pared y del zaguán y para realmente verla era mejor tendría que verla  desde el otro lado de la calle. Así fue que por esta curiosidad Gustavo se aventuro a caminar apoyado de la pared a la esquina. Una esquina extraña; tal vez; extraña pues tenía un semáforo peatonal y no siempre hay esos semáforos en todas las esquinas.

Al llegar a la esquina se impuso de la pared al poste del semáforo tomándose con las dos manos de él y espero a que se pusiera en verde.
chicaverde
Verde y Gustavo se lanzo al abismo del crucero…

Caminaba sin poder doblar las rodillas, sin tener cosa alguna en donde apoyarse, tambaleándose a cada paso y cada paso era un logro y el semáforo cambió como con la prisa de los transeúntes y del transito, como con la prisa que el mundo entero lleva y no se ha percatado de Gustavo quien se encontraba en medio del crucero donde ya no había retorno, donde solo era posible el adelante, ahí se encontraba Gustavo.
Así que continuo su andar a pesar de la impaciencia de los vehículos motorizados, a pesar que ellos llevaban prisa y el verde les daba el derecho de vía.

Pero ¿cuál es el derecho de vía cuando alguien como Gustavo va cruzando la vía?

No les quedo más remedio que esperar a que Gustavo cruzara.

Al alcanzar el otro lado del crucero, Gustavo se tomo del poste del semáforo con sus dos manos, fatigado volteo al frente y nos regalo una gran sonrisa.

Nosotros lo vimos, regresamos la sonrisa y bajamos la cabeza en silencio en señal de respeto, admiración y saludo…y Gustavo volteo a ver su ventana desde donde esperaba su andadera.

Esa fue y es la historia de la que fuimos testigos.

Esa fue y es la historia de Enrique nuestro tío.

alf-redo-Ik…mil-puertas-Viento…

Homenaje a Galeano, La Realidad, Chiapas, 24 de mayo 2014

EZLN

EZLN

Hacemos espejo de la información publicada en POZOL COLECTIVO mayo 24, 2014 en Chiapas,

La linga de este información es http://www.pozol.org/?p=9451:

“Se sabe quienes son los que garrotearon y asesinaron al compañero
Galeano”, aseguró el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, EZLN, en
el homenaje al miliciano asesinado el pasado 2 de mayo. En la primera
parte del homenaje se escuchó la canción “Como la cigarra” de Mercedes Sosa y
“Lationoamérica” de Calle 13; allí estuvo presente el Subcomandante
Insurgente Marcos y otros mandos militares, quienes marcharon y saludaron
a las bases de apoyo montados a caballo. Posteriormente el Subcomandante
Moisés aseguró:

“nosotros no somos como ellos los paramilitares que asesinan”.

En un comunicado el Subcomandante indicó:

“Pensamos que también ustedes traen la rabia por el asesinato del compañero pero la
rabia hay que usarla contra el sistema, no contra los manipulados”.

 

Escuchen los audios durante el homenaje:

Subcomandante Moisés-La Realidad 24 de mayo 2014

Subcomandante Moisés- Homenaje a Galeano 24 de mayo 2014 la Realida

 

 

 

 

Solidaridad con los Zapatistas ante las agreciones del 2 de mayo del 2014

Predata: La carta ya fue enviada a los compañeros Zapatistas vía Enlace Zapatista, gracias a todos por firmar.

va ke va alf-redo-Ik…mil-puertas-Viento…

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El Mundo, a 10 de mayo del 2014

A LOS COMPAÑEROS ZAPATISTAS PUEBLOS EN RESISTENCIA

Con tristeza y rabia hemos leído el comunicado[1] de la Junta de Buen Gobierno (JBG) “Hacia la Esperanza” del Caracol 1 Madre de los Caracoles Mar de Nuestros Sueños que se encuentra en La Realidad, donde nos informan de la agresión a los compañeros Bases de Apoyo del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (BAEZLN) así como el asesinato de José Luis Solís López, maestro de zona de la escuelita por la libertad según las y los zapatistas, por militantes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Partido Acción Nacional (PAN) e integrantes de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos Histórica (CIOAC-H).

En los momentos de la agresión la JBG se encontraba negociando con una comisión de la CIOAC-H para resolver un conflicto sobre la retención por parte de miembros de CIOAC-H de un vehículo que es propiedad de la JBG. Fue cuando un grupo de unas 140 personas pertenecientes a los partidos ya mencionados y a la CIOAC-H llegaron a agredir a los compañeros zapatistas, destrozando la escuela autónoma, la clínica, cortando las tuberías de agua y destrozando vehículos, así como agrediendo a unas 69 personas BAEZLN con piedras palos, machetes y armas de fuego cuando estas personas iban llegando al Caracol para hacer trabajo dentro del caracol. Fue cuando los zapatistas que se encontraban dentro del caracol salieron a auxiliarlos y fue cuando varios de ellos resultaron heridos y asesinaron al maestro José Luis Solís López dándole el tiro de gracia.

Por medio de la presente carta queremos expresar nuestra solidaridad y apoyo con los compañeros zapatistas ante la agresión sufrida el 2 de mayo del año 2014. El mal gobierno y sus paramilitares tratan de parar el proyecto exitoso de autonomía zapatista por medio del miedo, el despojo y la muerte. Sin embargo nuevamente José Luis Solís López nos enseño que es la libertad según los y las zapatistas al salir a auxiliar a sus compañeros. Nuevamente con su ejemplo de solidaridad nos muestra ese otro mundo es posible donde la solidaridad sea la norma y no la excepción. Siguiendo su ejemplo les escribimos estas lineas para expresar nuestra solidaridad.

Por un mundo donde quepan muchos mundos .

Si tocan a uno nos tocan a TODOS.

Solidaridad con los Zapatistas de Chiapas

¡Tierra, Agua y Libertad!

Atentamente

David Jesús Arreola Gutiérrez
Sandra Elizabeth Smith Aguilar
Rodrigo Torres
Erika Mendoza Varela
Julio Malottky Baca
Aníbal Pacheco
Leonidas Katsoudas
Arturo Gómez Quintero desde Zürich Suiza
Maribel Saldaña Márquez
Federico Stasyszyn desde el Mundo
Miriam Campos
Mariana Benítez
Lev Jardón Barbolla
Yarima Merchan Rojas
Rita Ponce de León
Hugo Enrique Reyes Nava
Yesika Morales Flores
Zibonele A. Valdez-Jasso
Chirstina del Avellano Schultze
Diego Armando Contreras Peralta
Silvia Rico
Charlotte Aguilar-Kralisch, Freising Alemania
Stefanie Kralisch, Freising Alemania
Johannes Mühle, München Alemania
Eleonora Flores Ramírez
Marie Védie, Paris, Francia
Rafael Maguiña, Lima, Perú
Iván Paz Ortiz, Barcelona, España
Claudia Araceli González
Rúben Gonzáles Cardenas, Barcelona, España
Alba Baruch, Viena, Austria
Ignacio Cortese Mombelli, Brucelas, Bélgica
Maria Amparo Gaona Flores, Brucelas, Bélgica
Yssel G.
Fabiola Villanueva López, México DF
Enrique Scheinvar, México
Grodecz Alfredo Ramírez Ogando, Wuppertal, Alemania
Roberto Gomez Coyoacan, Mexico
Beatriz Ogando Díaz
Tanambi Kunha, Brasil

 

 

 

 

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[1] Comunicado Junta de Buen Gobierno,

Boletín de prensa Centro de derechos humanos Fray Bartolomé de las Casas, A.C.

Carta con firmas: Solidaridad con Zapatistas 2014

Carta sin firmas Solidaridad con los Zapatistas 10 de mayo del 2014

Fragmento. “El derecho a la pereza”, Paul Lafargue. (Refutación del derecho al trabajo de 1848).

Hola a todas y todos:

Comparto un fragmento, que antes me compartieron de este libro de Paul Lafargue. Obra que se puede leer y traducir a nuestro tiempo. Más información sobre la obra en:

http://es.wikipedia.org/wiki/El_derecho_a_la_pereza

Para todo aquel que lo quiera leer completo:

http://www.elgranerocomun.net/IMG/pdf/Lafargue_Refutacion_del_trabajo.pdf

va ke va pues

alf-redo-Ik…mil-puertas-Ik…

perezapk[1]

Nuestro siglo —dicen— es el siglo del trabajo. En efecto, es el siglo del dolor, de la miseria y de la corrupción. Y, sin embargo, los filósofos y economistas burgueses, desde el penosamente confuso Augusto Comte hasta el ridículamente claro Leroy- Beaulieu, los literatos burgueses, desde el charlatanamente romántico Víctor Hugo hasta el ingenuamente grotesco Paul de Kock, todos han entonado cánticos nauseabundos en honor del dios Progreso, el hijo primogénito del Trabajo.
Escuchándolos, se podría creer que la felicidad empezaba a reinar en la tierra, que ya se sentía su llegada. Han ido a los siglos pasados a revolver el polvo y las miserias feudales para ahuyentar las delicias de los tiempos presentes. ¡Cómo nos han hastiado esos saciados, recién salidos de la servidumbre de los grandes señores y convertidos hoy en siervos de la pluma de la burguesía, abundantemente estipendiados; cómo nos han hastiado con el típico agricultor del retórico La Bruyère! (…)
¡Oh, lúgubre presente de su dios Progreso!
Los filántropos llaman bienhechores de la humanidad a los que, para enriquecerse sin trabajar, dan trabajo a los pobres. Más valdría sembrar la peste o envenenar las aguas que erigir una fábrica en medio de una población rural.

Trabajad, trabajad, proletarios, para aumentar la fortuna social y vuestras miserias individuales; trabajad, trabajad para que, haciéndolos cada vez más pobres, tengáis más razón de trabajar y de ser miserables. Tal es la ley inexorable de la producción capitalista.

Los proletarios, prestando atención a las falaces palabras de los economistas, se han entregado en cuerpo y alma al vicio del trabajo, contribuyendo con esto a precipitar la sociedad entera en esas crisis industriales de sobreproducción que trastornan el organismo social.

Para tener guerreros y ciudadanos, los filósofos y los legisladores antiguos toleraban a los esclavos en sus Repúblicas heroicas. Pero los moralistas y economistas del capitalismo, ¿no preconizan el asalariado, la esclavitud moderna? Y ¿a quiénes otorga ocios la esclavitud capitalista? A los Rothschild, a los Schneider, a las Madame Boucicaut, inútiles y nocivos, esclavos de sus vicios y de sus domésticos.

Fragmento: “El derecho a la pereza”, Paul Lafargue. (Refutación del derecho al trabajo de 1848).

EZLN: Una mirada a su historia. I. El núcleo guerrillero

  • Escrito por  Por Raúl Romero Fotografía: Heriberto Paredes Agencia Autónoma de Comunicación SubVersiones

… la condición humana tiene una porfiada tendencia a la mala conducta.Donde menos se espera, salta la rebelión y ocurre la dignidad.En las montañas de Chiapas, por ejemplo.Largo tiempo callaron los indígenas mayas.La cultura maya es una cultura de la paciencia, que sabe esperar.Ahora, ¿cuánta gente habla por esas bocas?Los zapatistas están en Chiapas, pero están en todas partes.Son pocos, pero tienen muchos embajadores espontáneos.Como nadie nombra a esos embajadores, nadie puede destituirlos.Como nadie les paga, nadie puede contarlos. Ni comprarlos.

 

El desafío, Eduardo Galeano [1]

robertobarrios1El 17 de noviembre del 2013 se cumplen 30 años de la formación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y el 1 de enero del 2014 se celebrarán 20 años de su aparición pública. Como una forma de homenaje a los hombres y mujeres que hicieron que el grito de YA BASTA retumbara por todo el mundo, hoy iniciamos una serie de entregas que pretenden ser una breve revisión histórica de los actores que se entrelazaron para dar origen al EZLN. Para hacerlo se ha recurrido a diversas fuentes, pero sobre todo a los escritos, entrevistas y comunicados que los propios neozapatistas han generado. El texto se divide en tres apartados: I. El núcleo guerrillero, II. La resistencia milenaria y III. La opción por los pobres.

 

Es necesaria una aclaración: no ha sido nuestra intensión hablar por los zapatistas, ellos y ellas han contado su historia. Nuestro único objetivo aquí es contribuir a la difusión de su experiencia, esa que sin duda alguna representa la alternativa más avanzada en el mundo. Esperemos que estás líneas también sirvan para alimentar la historia del otro mundo posible que aún se encuentra en construcción. 

 

I. El “núcleo guerrillero”[2]

 

Es 1968 y la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas (URSS) y los EUA se disputan la hegemonía mundial en una guerra disfrazada: la “Guerra Fría”. En Checoslovaquia la “Primavera de Praga” muestra al mundo el autoritarismo y la burocracia del “socialismo realmente existente”. Los manifestantes pugnan por un “socialismo con rostro humano”, pero sobre todo democrático. La respuesta de la URSS y sus aliados es la invasión del país. En Francia el “Mayo francés” evidencia –entre muchas otras cosas-, un rechazo generalizado a la sociedad de consumo.

 

Es 1968 y las Américas también están inquietas. En América Latina el triunfo de la revolución cubana sigue despertando expectativas y miles de jóvenes engrosan las filas de los movimientos y partidos revolucionarios. En EUA Martin Luther King –líder del movimiento por los derechos civiles- es asesinado y las manifestaciones contra la invasión a Vietnam polarizan aún más la sociedad norteamericana.

 

Es 1968, México será la sede de los Juegos Olímpicos y en el mes de julio estalla uno de los movimientos estudiantiles más importantes de su historia. Las condiciones políticas y sociales del país hacen que un conflicto que parecía menor rápidamente encuentre dimensiones nacionales. México está nuevamente a tono –como lo fue durante la revolución de 1910- con el descontento social que recorre el mundo. Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez –Presidente y Secretario de Gobernación de México, respectivamente- ordenan reprimir una manifestación estudiantil. El 2 de octubre grupos militares y paramilitares atacan a los manifestantes en la Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco, Ciudad de México; provocando cientos de muertos, desaparecidos y lesionados.

 

Es 1969 y el mundo no es el mismo después de la “Revolución Cultural” de 1968, como la llamo Hobsbawm[3]. Es 1969 y México aun duele: muchas familias buscan a sus hijos e hijas desde aquel 2 de octubre en que no regresaron a sus casas. Mientras tanto, el gobierno mexicano justifica la masacre argumentando que la primer agresión salió de los estudiantes, que había extranjeros interesados en desestabilizar el país y que el fantasma del comunismo estaba detrás de las protestas.

 

Cientos de jóvenes que habían participado en las movilizaciones estudiantiles concluyeron que no lograrían transformar a México por la vía institucional. Para muchos de ellos y ellas la vía pacífica estaba agotada y era hora de pasar a una siguiente etapa: la vía armada.

 

El 6 de agosto de 1969 en Monterrey, Nuevo León, fueron fundadas las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN). A la cabeza del grupo se encontraban los hermanos Cesar Germán y Fernando Yáñez Muñoz, Alfredo Zárate y Raúl Pérez Vázquez. El grupo tenía la estrategia de acumular fuerzas en silencio y de no enfrentarse con las fuerzas del Estado. En 1972 Cesar Germán Yáñez se estableció en el estado de Chiapas en el campamento denominado “El Diamante” donde operaba el “Núcleo Guerrillero Emiliano Zapata (NGEZ)”. Cinco años después de su fundación, las FLN contaban con redes en Tabasco, Puebla, Estado de México, Chiapas, Veracruz y Nuevo León[4].

 

Si bien las FLN tenían una ideología marxista-leninista, el grupo distaba mucho de caer en el dogmatismo. Desde su fundación, las FLN se plantearon como objetivo general la creación de un ejército y adoptaron como lema la frase del independentista Vicente Guerrero: “Vivir por la patria o morir por la libertad”.

 

El 14 de febrero de 1974 las FLN fueron atacadas por policías y militares en una de sus principales casas de seguridad: “La casa grande”, ubicada en San Miguel Nepantla, Estado de México. En el operativo participó Mario Arturo Acosta Chaparro, uno de los principales actores de la guerra sucia en México y quien después fue acusado en varias ocasiones por tener vínculos con el crimen organizado.

 

En “La casa grande” fueron asesinados 5 guerrilleros y otros 16 fueron apresados. La persecución contra el FLN se extendió hasta Ocosingo, Chiapas, donde fue atacado el campamento “El diamante” y varios miembros del NGEM fueron asesinados; algunos más alcanzaron a escapar, entre ellos Cesar Germán Yáñez. “Versiones periodísticas –escribe Laura Castellanos- aseguran que a mediados de abril de 1974, el grupo sobreviviente encabezado por Cesar Germán fue aniquilado por el ejército en plena selva. Su hermano Fernando se traslado entonces a Chiapas y con una brigada lo busco a él y a su grupo sin fortuna”[5].

 

De 1974 a 1983 la historia de las FLN es un tanto confusa, pues no existen muchos registros de aquella etapa. Durante esta época las FLN realizan incursiones de forma más constante en la Selva Lacandona y reinician la etapa de reclutamiento. Fue en era en la se reclutó a muchos estudiantes de universidades en las que el marxismo cobraba mucha fuerza, como fue el caso de la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad Autónoma de Chapingo. Igualmente, durante este periodo (1974-1983) muchas de las actividades de las FLN fueron en el estado de Chiapas. En 1977, por ejemplo, montaron un campamento en Huitiupán, y un año más tarde instalaron una casa de seguridad en San Cristóbal de las Casas.

 

El trabajo que realizaron las FLN en Chiapas les permitió ir construyendo redes de solidaridad con organizaciones locales que tenían un trabajo previo con los indígenas de la región: grupos de corte maoísta, personas que impulsaban la formación de cooperativas e indígenas que habían sido animados a desarrollar trabajo comunitario desde la iglesia católica, impulsados principalmente por el obispo Samuel Ruíz.

 

Las experiencias armadas en Centroamérica como el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional en El Salvador, el Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua o la guerra civil que duró más de treinta años en Guatemala reavivaron la intención de las FLN de conformar un ejército –no un grupo guerrillero, sino un ejército regular- y el trabajo exitoso en Chiapas hizo que desde 1980 comenzará a figurar el acrónimo FLN-EZLN en los documentos de la guerrilla. Sin embargo, es hasta el 17 de noviembre de 1983 cuando, ayudados nuevamente por un grupo de indígenas politizados y con amplia experiencia organizativa –del que más tarden surgirán mandos como el Mayor Mario o la Mayor Yolanda- y reforzados por los nuevos militantes de las universidades, se estableció el primer campamento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional denominado “La Garrapata”[6].

 

Entrevistado por Yvon Le Bot y Maurice Najman, el Subcomandante Insurgente Marcos explicó que los tres grandes componentes del EZLN son “un grupo político-militar, un grupo de indígenas politizados y muy experimentados, y un movimiento indígena de la Selva”[7]. Ese tercer grupo al que se refiere Marcos comienza a ser parte crucial de la organización después de 1983, etapa en la que el EZLN inició una segunda fase de “acumulación de fuerzas en silencio”; pero en esta ocasión buscando combatientes principalmente entre los indígenas de la región que no tenían experiencias previas de militancia política. Para esta tarea, los indígenas politizados fungieron como puente, pues además de la barrera cultural –en la que el lenguaje significó un gran obstáculo- el hermetismo y la desconfianza –originados por siglos de opresión y desprecio- de los indígenas dificultó el acceso de los mestizos a las comunidades.

 

Los primeros integrantes del EZLN que se adentraron a la selva Lacandona pronto empezaron a vivir una realidad distinta y muy ajena a la que su adscripción ideológica les permitía ver. Los primeros años no sólo no se construía confianza con los indígenas, todo lo contrario: “A veces nos perseguían porque decían que éramos robavacas, o bandidos o brujos. Muchos de los que ahora son compañeros o inclusive comandantes del Comité, nos perseguían en aquella época porque pensaban que éramos gente mala”[8].

 

El contacto con las comunidades indígenas originó una especie de conversión del grupo original. Marcos narra este proceso de la siguiente forma:

 

Sufrimos realmente un proceso de reeducación, de remodelación. Como si nos hubieran desarmado. Como si nos hubiesen desmontado todos los elementos que teníamos –marxismo, leninismo, socialismo, cultura urbana, poesía, literatura-, todo lo que formaba parte de nosotros, y también cosas que no sabíamos que teníamos. Nos desarmaron y nos volvieron a armar, pero de otra forma. Y esa era la única manera de sobrevivir[9].”

 

 

Como señalamos líneas arriba, el trabajo que el núcleo guerrillero de las FLN desarrolló en Chiapas sólo pudo madurar y convertirse en el EZLN gracias a la cosmovisión y tradición de resistencia de diferentes grupos indígenas, sobre este asunto abundaremos en la siguiente entrega._______

 

[1] Galeano, E. (1995) “El desafío. Mensaje enviado al Segundo Diálogo de la Sociedad Civil”. En ClajadepRed de divulgación e intercambios sobre autonomía y poder popular.

 

[2] Una primera versión de este apartado fue publicada en 2012 en el periódico digital Rebelión. La versión que aquí publicamos contiene elementos nuevos. 

 

[3] Hobsbawm, E. (1998) Historia del siglo XX. Argentina: Grijalbo.

 

[4] Castellanos, L. (2008) México armado 1943-1981. México: Ediciones Era, p. 244.

 

[5] Castellanos, L. (2008), Op. cit., p. 247.

 

[6] Cfr. Morquecho, G. (2011) “La Garrapata en el Chuncerro, cuna del EZLN” [en línea]. En Agencia Latinoamericana de Información, 15 de noviembre. Disponible en:http://alainet.org/active/50889&lang=es [Consulta: 13 de noviembre de 2012]. 

 

[7] Le Bot, Y. (1997) Subcomandante Marcos. El sueño zapatista. Entrevistas con el Subcomandante Marcos, el mayor Moisés y el comandante Tacho, del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. México: Plaza & Janés, p. 123. 

 

[8] Ibídem, pp. 137-138.

 

[9] Ídem., p. 151.

DURItO II (El neoliberalismo visto desde la SelvaLacandona)

Un encuentró del Sub-Marcos con Durito en 1995, cuando el gobierno mexicano traiciona el diálogo y lleva un ataque contra los Zapatistas el comunicado completo de ese entonces se encuentra en el siguiente link:

http://palabra.ezln.org.mx/comunicados/1995/1995_03_11_a.htm

 

Durito II

Fue el décimo día, ya con menos presión. Me alejé un poco para poner mi techo e instalarme. Iba yo viendo hacia arriba, buscando un buen par de árboles que no tuvieran gajo encima. Por eso me sorprendí cuando escuché, a mis pies, una voz que gritó:”Hey, cuidado!”

Durito

Durito

 

No vi nada al principio, pero me detuve y esperé. Casi inmediatamente se empezó a mover una hojita y, debajo de ella, salió un escarabajo que empezó a reclamar:­¿Por qué no se fija dónde pone sus bototas? Estuvo a punto de aplastarme! ­gritó.

Ese reclamo se me hacía conocido.

­¿Durito? ­aventuré.

­Nabucodonosor para usted! No sea igualado! ­contestó indignado el pequeño escarabajo.

Ya no me cupo duda.

­ ¡Durito! ¿Ya no te acuerdas de mí?

Durito, quiero decir, Nacucodonosor, se me quedó viendo pensativo. Sacó una pequeña pipa de dentro de sus alas, la llenó de tabaco, la encendió y, después de una bocanada grande que le arrancó una tos nada saludable, dijo:

­ Mmmmh, mmmh.

Y luego repitió:

­ Mmmh, mmmh.

Yo sabía que eso iba a tardar, así que me senté. Después de varios “mmmh, mmh”, Nabucodonosor, o sea Durito, exclamó:

­ ¿Capitán?

­ Ese mero! ­dije yo, satisfecho de verme reconocido.

Durito (creo que, después de ser reconocido, podía llamarlo de nuevo así) empezó una serie de movimientos de patitas y a las que, en lenguaje corporal de los escarabajos, viene siendo como una danza de la alegría y que a mí siempre me ha parecido una especie de ataque de epilepsia. Después de repetir varias veces, con énfasis distintos, “¡Capitán!”, Durito se detuvo al fin y me lanzó la pregunta que tanto temía:

­¿Traes tabaco?

­ Bueno, yo… ­alargué la respuesta para darme tiempo a calcular mis reservas.

En eso llegó Camilo y me preguntó:

­ ¿Me llamaste, Sup?

­ No, nada… Estaba yo cantando y… y no te preocupes, puedes irte ­respondí con nerviosismo.

­Ah, bueno ­dijo Camilo y se retiró.

­ ¿Sup? ­preguntó extrañado Durito.

­ Sí ­le dije­. Ahora soy subcomandante.

­ ¿Y eso es mejor o peor que Capitán? ­insistió Durito.

­ Peor ­le dije y me dije.

Cambié rápidamente de tema y le tendí la bolsa de tabaco diciendo:

­ Aquí traigo un poco.

Para recibir el tabaco, Durito realizó nuevamente su danza, ahora repitiendo “¡gracias!” una y otra vez.

Pasada la euforia tabacalera, iniciamos la complicada ceremonia del encendido de la pipa. Yo me recosté sobre la mochila y lo quedé viendo al Durito.

­ Estás igual ­le dije.

­ Tú, en cambio, te ves bastante maltrecho ­me respondió.

­ Es la vida ­dije quitándole importancia.

Durito empezó con sus “mmmh, mmh”. Al rato me dijo:

­ ¿Y qué te trae por aquí después de tantos años?

­ Bueno, estuve pensando y, como no tenía nada qué hacer, me dije que por qué no dar una vuelta por los viejos lugares y así saludar a los amigos viejos ­respondí.

­ Viejos los cerros y reverdecen! ­reclamó indignado Durito.

Después siguió otro rato de “mmmh, mmmh” y de sus miradas inquisitivas.

Yo no pude más y le confesé:

­ La verdad es que nos estamos replegando porque el gobierno lanzó una ofensiva en contra nuestra…

­ ¡Corriste! ­dijo Durito.

Yo traté de explicarle lo que es un repliegue estratégico, una retirada táctica, y lo que se me ocurrió en ese momento.

­ Corriste ­dijo Durito, ahora con un suspiro.

­ Bueno sí, corrí ¿y qué? ­dije molesto, más conmigo mismo que con él.

Durito no insistió. Se quedó callado un buen rato. Sólo el humo de las dos pipas tendía su puente. Minutos después dijo:

­ Parece que hay algo más que te molesta, y no sólo lo de la “retirada estratégica”.

­ “Repliegue”, “repliegue estratégico” ­le corregí.

Durito esperó a que yo continuara:

­ La verdad es que me molesta que no estábamos preparados. Y no estábamos preparados por mi culpa. Yo creí que el gobierno sí quería el diálogo y entonces había dado la orden de que empezaran las consultas para los delegados. Cuando nos atacaron nosotros estábamos discutiendo las condiciones del diálogo. Nos sorprendieron. Me sorprendieron… ­dije con pena y coraje.

Durito seguía fumando, esperó a que yo terminara de contarle todo lo ocurrido en los últimos diez días. Cuando terminé, Durito dijo:

­ Espérame.

Y se metió debajo de una hojita. Al rato salió empujando su pequeño escritorio. Después fue por una sillita, se sentó, sacó unos papeles y los empezó a revisar con aire preocupado.

­ Mmmh, mmh ­decía a cada tanto de papeles que leía. Después de un tiempo exclamó:

­ ¡Aquí está!

­¿Aquí está qué cosa? ­pregunté intrigado.

­ ¡No me interrumpas! ­dijo serio y solemne Durito. Y agregó:

­ Pon atención. Tu problema es el mismo que tienen muchos. Se refiere a la doctrina económica y social conocida como “neoliberalismo”…

“Lo que me faltaba… ahora clases de economía política”, pensé. Parece que Durito escuchó lo que pensaba porque me regañó:

­ ¡Sssht! ¡Esta no es una clase cualquiera! Es la cátedra por excelencia.

A mí me pareció exagerado eso de “la cátedra por excelencia”, pero me dispuse a escucharlo. Durito continuó después de unos “mmmh, mmmh”.

­ ¡Es un problema metateórico! Sí, ustedes parten de que el “neoliberalismo” es una doctrina. Y por “ustedes” me refiero a los que insisten en esquemas rígidos y cuadrados como su cabeza. Ustedes piensan que el “neoliberalismo” es una doctrina del capitalismo para enfrentar las crisis económicas que el mismo capitalismo atribuye al “populismo”. ¿Cierto? Durito no me deja responder.

­ ¡Claro que cierto! Bien, resulta que el “neoliberalismo” no es una teoría para enfrentar o explicar la crisis. ¡Es la crisis misma hecha teoría y doctrina económica! Es decir que el “neoliberalismo” no tiene la mínima coherencia, no tiene planes ni perspectiva histórica. En fin, pura mierda teórica.

­ Qué raro… Nunca había escuchado o leído esa interpretación ­dije con sorpresa.

­ ¡Claro! Como que se me acaba de ocurrir en este instante! ­dice con orgullo Durito.

­ ¿Y eso qué tiene qué ver con nuestra huida, perdón, con nuestro repliegue? ­pregunté dudando ya de tan novel teoría.

­ ¡Ah! ¡Ah! ¡Elemental, mi querido Watson Sup! No hay planes, no hay perspectivas, sólo i-m-p-r-o-v-i-s-a-c-i-ó-n. El gobierno no tiene constancia: un día somos ricos, otro día somos pobres, un día quiere la paz, otro día quiere la guerra, un día ayuna, otro día se atasca, en fin. ¿Me explico? ­me inquiere Durito.

­ Casi… ­titubeo yo y me rasco la cabeza.

­ ¿Y entonces? ­pregunto yo al ver que Durito no continúa con su disertación.

­ Va a explotar. ¡Pum! Como globo que se infla demasiado. Eso no tiene futuro. Vamos a ganar ­dice Durito mientras guarda sus papeles.

­ ¿Vamos? ­pregunto con malicia.

­ ¡Claro que “vamos”! Está visto que no van a poder sin mi ayuda. No, no pretendas poner reparos. Necesitan un superasesor. Ya estoy aprendiendo francés, por aquello de la continuidad.

Yo me quedo callado. No sé qué es peor: si descubrir que nos gobierna la improvisación o imaginarme a Durito de supersecretario de gabinete en un improbable gobierno de transición.

Durito arremete:

­ Te sorprendí, ¿eh? Así que no tengas pena. Mientras no me aplasten con sus bototas siempre podré clarificarles el camino a seguir en el derrotero de la historia que, a pesar de la vicisitudes, habrá de levantar este país, porque unidos… porque unidos… Ahora que me acuerdo no le he escrito a mi vieja ­Durito suelta la carcajada.

­ ¡Pensé que estabas hablando en serio! ­finjo enojo y le aviento una ramita. Durito la esquiva y sigue riendo.

Ya en calma, le pregunto:

­ ¿Y de dónde sacaste esas conclusiones de que el neoliberalismo es la crisis hecha doctrina económica?

­ ¡Ah! De este libro que explica el proyecto económico 1988-1994 de Carlos Salinas de Gortari ­responde y me muestra un librito con el logotipo de Solidaridad.

­ Pero Salinas ya no es el presidente… parece ­digo con una duda que me estremece.

­ Ya lo sé, pero mira quién redactó el plan ­dice Durito y me señala un nombre. Yo leo:

­ “Ernesto Zedillo Ponce de León” ­digo sorprendido y agrego:

­ ¿De modo que no hay ruptura?

­ Lo que hay es una cueva de ladrones ­dice, implacable, Durito.

­ ¿Y entonces? ­pregunto con verdadero interés.

­ Nada, que el sistema político mexicano es como ese gajo de árbol que cuelga encima de tu cabeza ­dice Durito y yo brinco y miro hacia arriba y veo que, en efecto, hay un gajo que pende amenazante sobre mi hamaca. Me cambio de lugar mientras Durito sigue hablando:

­ El sistema político mexicano apenas si está prendido a la realidad con pedazos de ramas muy frágiles. Bastará un buen viento para que se venga abajo. ¡Claro que, al caer, va a pasar a llevar otras ramas y cuidado el que esté bajo su sombra cuando se desplome!

­ ¿Y si no hay viento? ­pregunto mientras pruebo si la hamaca quedó bien amarrada.

­ Lo habrá… lo habrá ­dice Durito y queda pensativo, como mirando al mañana.

Los dos quedamos pensativos. Volvimos a encender las pipas. El día empezaba a marcharse. Durito se quedó mirando mis botas. Temeroso, preguntó:

­ ¿Y cuántos vienen contigo?

­ Dos más, así que no te preocupes por los pisotones ­le dije para tranquilizarlo. Durito practica la duda metódica como disciplina, así que siguió con sus “mmmh, mmmh”, hasta que soltó:

­ Pero los que vienen tras de ti, ¿cuántos son?

­ ¡Ah! ¿Esos? Como unos sesenta…

Durito no me dejó terminar:

­ ¡Sesenta! Sesenta pares de bototas encima de mi cabeza! 120 botas de la Sedena buscando la forma de aplastarme! ­gritó histérico.

­ Espérame, no me dejaste terminar. No son sesenta ­dije. Durito nuevamente interrumpió:

­ ¡Ah! Ya sabía yo que no era posible tanta desgracia. ¿Cuántos son, pues? Lacónico, respondí:

­ Sesenta mil.

­ ¡Sesenta mil! ­alcanzó a decir Durito antes de atragantarse con el humo de la pipa.

­¡Sesenta mil! ­repitió varias veces entrecruzando con angustia sus manitas y patitas.

­ ¡Sesenta mil! ­se decía con desesperación.

Yo traté de consolarlo. Le dije que no venían todos juntos, que era una ofensiva con escalones, que estaban entrando por varios lados, que faltaba que nos encontraran, que habíamos borrado los rastros para que no nos siguieran, en fin, le dije todo lo que se me ocurrió.

Al rato Durito se tranquilizó y empezó de nuevo con sus “mmmh, mmmh”. Sacó unos papelitos que, según me di cuenta, parecían mapas y empezó a hacerme preguntas sobre la ubicación de las tropas enemigas. Le respondí lo mejor que pude. A cada respuesta Durito hacía marcas y anotaciones en los pequeños mapas. Pasó un buen rato, después del interrogatorio, diciendo “mmmh, mmmh”. Pasados unos minutos, y después de complicados cálculos (digo yo, porque usaba todas sus manitas y patitas para hacer las cuentas) suspiró:

­ Lo dicho: usan “el yunque y el martillo”, el “lazo corredizo”, la “caza del conejo” y la maniobra vertical. Elemental, viene en el manual de Rangers de la Escuela de las Américas­, se dice y me dice. Y agrega:

­ Pero tenemos una oportunidad de salir bien de ésta.

­ ¿Ah, sí? ¿Y cómo? ­pregunto con escepticismo.

­ Con un milagro ­dice Durito mientras guarda sus papeles y se recuesta.

El silencio se acomodó entre los dos y fuimos dejando que la tarde se llegara por entre las ramas y bejucos. Más tarde, cuando la noche acabó de desprenderse de los árboles y, volando, cubrió el cielo, Durito me preguntó:

­ ¡Capitán… Capitán… Psst! ¿Estás dormido?

­ No… ¿Que hay? ­le respondí.

Durito pregunta con pena, como temiendo lastimar.

­ ¿Y qué piensas hacer?

Yo sigo fumando, miro los rizos plateados de la luna colgados de las ramas. Suelto una voluta de humo y le respondo y me respondo:

­Ganar.

P.D. QUE SINTONIZA NOSTALGIA EN EL CUADRANTE

En el radito alguien, a ritmo de blues, desgarra ésa que dice: “All it’s gonna right with a little help of my friends…”

P.D. QUE, AHORA SI, YA SE DESPIDE AGITANDO UN CORAZON COMO PAÑUELO.

Tanta lluvia y ni una gotita para saciar las ansias…

Vale de nuez.

Salud y abusados con esa rama seca que pende sobre sus cabezas y que pretende, ingenua, cobijarlos con su sombra.

El Sup fumando… y esperando.

EZLN

EZLN

 

Feliz Cumpleaños Compañeros Zapatistas desde Düsseldorf

Feliz Cumpleaños Compañeros Zapatistas

Feliz Cumpleaños Compañeros Zapatistas

Compañeros desde Düsseldorf saludan y festejan los 20 años del alzamiento Zapatista el primero de enero de 2014: http://alertaduesseldorf.blogsport.de/2014/01/01/zapatista-glueckwunsch/

Düsseldorf, 1 de enero de 2014

Compañeros y compañeras zapatistas:

¡Muchas felicidades por el vigésimo aniversario de su levantamiento en 1994! Les deseamos una gran celebración y muchos años más de rebelión y de este otro mundo mejor, que están construyendo para ustedes.

Somos un conjunto de grupos y colectivosdeDüsseldorf,una ciudaden Alemania, Europa. Estamos comprometidos en diferentestemas, diferentesluchas y utilizamos diferentesmedios. Pero todos y todas hacemos ésto desde abajo y a la izquierda. Juntos gestionamos un centro social autónomo – al cual llamamos Linkes Zentrum “Hinterhof” –,en donde nos reunimos e intercambiamos ideas, donde preparamos nuestras acciones, donde realizamos eventos, celebramos y sobretodo en donde intentamos – aún incipiente – poner en práctica un mundo diferente sin capitalismo, sin explotación, sin discriminación y con solidaridad e igualdad.

Aquí en nuestras diferentes luchas y actividades, su lucha ha sido siempre un ejemplo. Sus éxitos nos han animado, sus ideas nos han inspirado ¡Por ello les damos las gracias!

Debido a que nos alegramos con ustedes, en esta víspera de Año Nuevo, hemos tenido no sólo – como cada año – la celebración y la bienvenida al nuevo año, sino también festejamos la rebelión zapatista que ya desde hace 20 años exitosamente camina preguntando. En esta fiesta hicimos para ustedes como un pequeño saludo, una foto que les enviamos anexo a la presente carta.

¡Saludos cariñosos y solidarios de sus compañeras y compañeros de Düsseldorf, un rincón muy otro de este mundo!

¡Alerta! – Lateinamerika Gruppe Düsseldorf
Antifaschistische Linke Düsseldorf
Becoming Queer
Brigada Hora Azul
Brunch Gruppe
Cable Street Beat
Café Bunte Bilder
Dissidenti Ultra
Don’t Panic – Computerkneipe
Erwin Youth
Fahrradselbsthilfe
Grrrls Uprising
Gruppe F
Gruppe Hilarius
i furiosi – Interventionistische Linke
Infocafé
Input – antifaschistischer Themenabend
Kneipenabend
Kopfball!
Rechtshilfegruppe
Rote Hilfe Düsseldorf-Neuss
see red! – Interventionistische Linke Düsseldorf

Y cuando necesiten apoyo: ¡Aquí estamos!
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die Grup­pen und Be­su­cher_in­nen des Lin­ken Zen­trums “Hin­ter­hof” in Düs­sel­dorf, haben den Za­pa­tis­tas in Ch­ia­pas an­läss­lich des 20. Jah­res­ta­ges ihres er­folg­rei­chen Auf­stan­des am 1. Ja­nu­ar 1994 mit einer klei­nen Ak­ti­on gra­tu­liert.

Glückwunsch-Aktion an die Zapatistas aus Düsseldorf / Felicitaciones a los Zapatistas desde Düsseldorf

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Feliz Cumpleaños compañeros Zapatistas

http://alertaduesseldorf.blogsport.de/2014/01/01/zapatista-glueckwunsch/

Düsseldorf, 1.1.2014

Compañeros und Compañeras Zapatistas:

Herzlichen Glückwunsch zum 20. Jahrestag eures Aufstands von 1994! Wir wünschen euch eine tolle Feier und viele weitere Jahre der Rebellion und der anderen, besseren Welt, die ihr für euch aufbaut.

Wir sind Gruppen und Kollektive aus Düsseldorf, einer Stadt in Deutschland, Europa. Wir alle engagieren uns für unterschiedliche Themen, führen unterschiedliche Kämpfe und benutzen unterschiedliche Mittel – aber wir alle tun dies von links und von unten. Zusammen betreiben wir ein soziales, autonomes Zentrum – wir nennen es Linkes Zentrum „Hinterhof“ -, wo wir uns treffen und austauschen, wo wir unsere politischen Aktionen vorbereiten, Veranstaltungen machen, wo wir feiern und wo wir bei all dem versuchen – noch sehr klein -, eine andere Welt ohne Kapitalismus, Ausbeutung und Diskriminierung mit Solidarität und Gleichberechtigung auszuprobieren und umzusetzen.

Dabei und bei unseren unterschiedlichen Kämpfen und Aktivitäten war uns euer Kampf immer ein Beispiel. Eure Erfolge haben uns Mut gemacht, eure Ideen haben uns inspiriert. Dafür danken wir euch!

Weil wir uns mit euch freuen, haben wir dieses Jahr nicht nur – wie jedes Jahr – Silvester gefeiert und das neue Jahr begrüßt, sondern auch den zapatistischen Aufstand, der nun seit 20 Jahren fragend und erfolgreich vorwärts geht. Bei dieser Feier haben wir für euch als kleinen Gruß auch ein Foto gemacht. Dieses schicken wir euch angehängt an diesen Brief.

Herzliche und solidarische Grüße von euren Compañeros und Compañeras aus Düsseldorf in einer ganz anderen Ecke der Welt!

¡Alerta! – Lateinamerika Gruppe Düsseldorf
Antifaschistische Linke Düsseldorf
Becoming Queer
Brigada Hora Azul
Brunch Gruppe
Cable Street Beat
Café Bunte Bilder
Dissidenti Ultra
Don’t Panic – Computerkneipe
Erwin Youth
Fahrradselbsthilfe
Grrrls Uprising
Gruppe F
Gruppe Hilarius
i furiosi – Interventionistische Linke
Infocafé
Input – antifaschistischer Themenabend
Kneipenabend
Kopfball!
Rechtshilfegruppe
Rote Hilfe Düsseldorf-Neuss
see red! – Interventionistische Linke Düsseldorf

Und wenn ihr mal Unterstützung braucht: Hier sind wir!

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La Escuelita Zapatista: “La libertad según los Zapatistas” 7ª Parte y última

EZLN

EZLN

¡Hola a todas y todos!

Esta es la séptima parte de la Libertad según los Zapatistas, un reporte que ha durado un par de meses en ser concluido. Es también un reporte que conforme ha pasado el tiempo se ha reflexionado y encontrando nuevas lecciones que los compañeros nos impartieron y sin embargo en el momento no las percibimos.

Bueno, después de desafanarme de la reta en el futbol y hacerle caso al SubMarcos; después de la puesta de sol, regresamos a casa en la noche a cenar. La cena fue un momento importante para mi, ya que era la convivencia con la familia que me recibió y con Esteban. Es momento me recordaba mucho a la cena con mi familia, durante la cena tanto en mi familia como con la familia zapatista es donde se platica de todo un poco, pero sobre todo de como había sido el día, que se había logrado, es el momento de cerrar el día y planear el siguiente. Pero no solo es la planeación son las risas y la convivencia lo que más me gusta de la cena.

Fue durante la cena que Lupe nos informo de la actividad para el siguiente día, ya que los compañeros se habían juntado a discutir mientras otros estabamos evadiendo el fútbol y ellos habían echado acuerdo para matar a dos vacas.

Ganado colectivo

Ganado colectivo

En este momento les recuerdo que los compañeros Zapatistas comen normalmente tortillas, frijoles, salsas(como condimento) y no siempre pero seguido hay también huevo y pollo. En cuanto a la carne de res, pues esta solo se consume cuando los compañeros echan acuerdo de cuando la comunidad quiere comer carne de res. Entonces cuando deciden comer carne de res pues se matan dos vacas, una del colectivo de hombres y la otra del colectivo de mujeres. El consumir carne de res no es trivial, pues esto lleva mucho trabajo, como lo constatamos al día siguiente, ya que se tienen que preparar la carne lo antes posible, pues no cuentan con refrigerador. ¿Por qué? Bueno pues es que en le momento que fue la escuelita el pueblo no contaba con electricidad; bueno si, pero no para un refrigerador. Ya que tienen una planta generadora de energía, pero esto es solo para emergencias y tienen paneles solares, pero pues se les chingo la pila, por lo que no podían almacenar la energía producida por las celdas solares y comprar otra pila los compas todavía no echaban acuerdo.

Pero bueno el caso es que no tienen como conservar la carne en refrigeración, por lo que se tienen que preparar el mero día las dos vacas que se matan. Para la gente que vive en alguna granja o en el campo esto lo saben muy bien, no importa en que país, sin embargo para muchos que venimos de la ciudad no nos queda eso tan claro. A nosotros nos es muy natural ir a la carnicería o al supermercado, comprar la carne meterla al refrigerador y la preparamos en los siguientes días antes que la etiqueta diga que ya se echo a perder y si nos pasamos de la fecha de caducidad la tiramos así como va sin comprobar el estado de esta (bueno mucha gente lo hace así) y ya esta, pero el proceso de criar, matar, destazar a la vaca y la preparación de la carne nos es totalmente ajeno.

Fue así como al día siguiente con machete en mano (Lección 17) fuimos a ver como los compañeros mataban a las dos vacas. Bueno si pero no, bueno yo por andar echando cotorreo, es decir por andar platicando con los compas llegamos tarde, pues durante el desayuno continuamos platicando y bueno llegamos tarde. Como digo fue por andar platicando, no por no querer verlo, pues me parece muy importante la lección que nos estaban dando a muchos de nosotros, sobre todo a los omnívoros. [1]

Ya que como funciona el mundo actualmente tenemos una enajenación con la comida, no sabemos de donde viene, ni el trabajo que implica producir los alimentos. Además de la falta de respeto que tenemos por los alimentos, pues también la carne la hemos enajenado al tal grado que existen personas que no pueden comer un pedazo de carne si ven de donde proviene este, es decir si ven al animal muerto que proporciona la carne.

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Repartición

En fin, el caso es que a pesar de que no logramos llegar, es decir no llegué, si logre ver como se destazaba a las dos vacas y como todo el pueblo participaba en esta actividad.[2] En esta acción nosotros los alumnos, sobre todo los que no somos de campo, pues nos exentaron de participar en el destace.
Vimos como primero le quitaban la piel e iban destazando al los animales con cuidado mientras otros compañeros preparaban dos como camas con ramas de un árbol donde se coloca la carne en montoncitos iguales. En cuanto a que árbol es, no tengo ni idea, olvide apuntar el nombre, pero las hojas evitaban que las moscas se acercaran a la carne.

De esta forma se fueron repartiendo montoncitos de manera igual con partes de toda la vaca, es decir que procurando que a todos les toque de todo, por ejemplo todos loas montocintos tenían hígado, panza y maciza. (perdonen nuevamente pero es que mis conocimientos no son muy amplios en cuanto a la carne, yo soy de esos que solo la comían y ya)

Entonces cuando ya tenían todos los montoncitos hechos y las dos vacas ya estaban completamente destazadas, lo cual duro toda la mañana, comenzó la repartición de estos montoncitos de manera equitativa, cada familia recibía de carne según la cantidad de miembros de familia, es decir equitativamente.
En este caso los alumnos fuimos conciderados y nos dieron a cada uno de los montocitos de carne, lo cual era mucho para nosotros con nuestro guardián.
Como ven ya hubo varias lecciones en esta descripción, se las enumero acá abajito, las lecciones que a según yo recibí durante esa mañana:

Lección 27: La vaca es un ser vivo y hay que matarlo para poder comer carne, lo cual implica mucho trabajo, desde la crianza, hacer potrero, hasta darle muerte, destazar y preparación de la carne.

Lección 28: La repartición de los bienes colectivos son de manera equitativa. Es decir a todos les toca partes a según su necesidad.

Después de la repartición de la carne, regresamos a casa y viene la parte dura del asunto que es preparar la carne para que no se eche a perder.
En este caso una parte de la carne fue hecha en caldo, otra fue a las brazas y en como banderillas y otra parte se seco a las brasas. Lo que también fue curioso es que a pesar de que siempre me a gustado mucho la carne, no la comí ni la extrañe en los primeros días con los compañeros ya que la dieta que no tenia carne y eso  no me afecto, ni la extrañe, pues disfrutaba mucho la comida con los compañeros y me encantan las tortillas y los frijoles, de esta forma el comer carne no era algo muy urgente, como muchos pensamos a veces que es. Eso sí después de la semana consumiendo tortilla y frijol, tamal de dulce, pozol y un día huevos, la carne me cayo algo pesada, pues era mucha y estaba realmente muy rica. Pero esto fue en la noche, por lo que les sigo contando que sucedió en la tarde.

Escuela Autónoma Zapatista

Escuela Autónoma Zapatista

En la tarde los compañeros nos habían dicho que nos juntáramos cerca de la iglesia, muy muy no entendí que era lo que ibamos a hacer cerca de la iglesia (si ya se que poca imaginación tengo) fue así que con Esteban, Leonel, Lupe, la compañera Alejandra de Chihuahua y su guardiana Jose, pues nos fuimos para la explanada (que chistoso suena eso, bueno era el campo en frente de la iglesia donde esta la tienda del pueblo) de la iglesia y pues a esperar a que los demás compañeros llegaran.
En esa espera pues que ¡zaz! una idea y pues ¡zaz! que se nos ocurre a varios compañeros hacer un rayón en una pared de cabaña que estaba junto a la iglesia.
Otra vez le hicimos caso al SubMarcos y no compramos ni brocha ni pintura, sino que los compas nos lo consiguieron para hacer nuestro rayón…el resultado ya lo ven el al foto.

Rayon

Rayón

En eso que estábamos rayando la pared que suenan las campanas de la iglesia y bueno pues que nos invitan a entrar a misa y ahora si entendí que era lo que hacíamos en la espera frente a la iglesia.
No, no era que nos pusieron frente a la iglesia a ver si rayabamos alguna pared. No, era porque los compañeros había organizado una misa para nosotros y yo bueno chin en mis chores rojos pues mis pantalones se estaban secando y pues ni modos a entrar a la iglesia en chores… y para colmos me toco en los asientos de hasta delante lo que hizo que no pasara desapercibido. Pero supongo que los compañeros pueden disculpar a un ateo de nacimiento como yo de falta de imaginación.

Como han de saber no llevaba mi cuaderno y no tenia con que apuntar, por lo que no recuerdo todo muy bien ni que pasajes se leyeron.
Tal vez me equivoque y cometa errores en lo que voy a escribir a continuación, pues como ya lo he dicho soy ateo y mis visitas a la iglesia son muy esporádicas y no recuerdo muy bien el orden de la misa.
Tratare de hacer una comparación de la misa católica de los compañeros y de las misas católicas a las que he asistido con el peligro de equivocarme. Pero bueno ahí les va.
La misa fue en tzental, por lo que Esteban estuvo todo el tiempo traduciendome lo que se decía, tan activo que al final hasta me tradujo el padre nuestro.
Se leyeron dos pasajes en tzental (después también los mismos en español), uno del viejo testamento y el segundo del nuevo, creo que es lo que se hace comúnmente en misa.
Pero lo que recuerdo es que la misa se leen pasajes de la biblia y después el sacerdote interpreta los pasajes a los creyentes, lo recuerdo así porque me molesta que el sacerdote haga la interpretación del pasaje y que no permita que a las personas pensar e interpretar que se había les ha leído. Es decir, el sacerdote les dice a los creyentes que pensar de lo que se leyó. Para mi eso es manipulación. En el caso de los compañeros fue distinto, se leyó el pasaje (en tzental y en español, ahí Esteban hizo trabajo doble, pues la primera vez me tradujo la segunda ya no) y cuando se termino de leer el pasaje se le dio tiempo a los asistentes a discutir el pasaje, de esta forma los compañeros se tomaron el tiempo y discutieron los dos pasajes. Después se les pidió a los compañeros que dieran su interpretación (acabo de buscar en Wiki como se llama eso de interpretar los pasajes y se llama homilía) y pues escuchamos dos interpretaciones distintas de cada lectura.
Ya me encontraba en esos momentos bastante impresionado de como la dinámica era otra, pero todavía me faltaban un par de cosas por ver y escuchar. A la hora de dar la comunión, se nos invito a todos los alumnos a tomarla, a pesar de que ellos sabían que muchos de nosotros somos ateos.
La verdad no la tome pero me dejo con una sensación de inclusión y no de exclusión, como normalmente me sucede en estos ritos donde me encuentro muy incomodo siempre.
Claro que no pudo faltar el dar la paz, ritual que me gusta y que siempre tengo la esperanza que los que la dan la den de corazón y no porque están en misa, además que lo veo como un acto muy humano y muy solidario. Ojala que todos entendieran ese mensaje y no lo hagan solo mecánicamente. De esta forma y con el padre nuestro traducido por Esteban terminó la misa, la cual también fue larga.

Terminada la misa regresamos a casa a cenar. En esa noche que fue la última que pasamos con la familia. Platicamos mucho tomando café nuevamente y comiendo harta carne.

Don Samuel

Don Samuel

Hablamos de Don Samuel y yo les conté la historia de cuando tuve la suerte de conocer a Don Samuel en Stuttgart. También les conté el cuento que le escribí después de ese encuentro. (Don Samuel y los Coyotitos http://www.tierraylibertad.org/index.php/2009/02/don-samuel-y-los-coyotitos)

Cada pregunta que lanzaban los compañeros me dejaba ver claro como ven y conocen al mundo. Como a pesar de estar tan alejados en cuanto a tiempo para llegar de una comunidad a otra, a pesar de no tener electricidad ni medios de comunicación electrónicos tenían mucha información de lo que sucede en el mundo.

Les conté también de mis abuelos y de mis padres. Me volvieron a sorprender cuando les conté que uno de mis abuelos había huido de España en 1937 por la guerra civil y ellos sabían muy bien de la guerra civil y de la revolución anarquista, de Franco y del fascismo.

También hablamos de mi abuelo que era indígena nahua del Estado de México y como muchas cosas que vivi con ellos no me eran del todo ajenas, solo que esta vez las había experimentado.

De mis padres y mi hermana, así de como llegue a cruzar el charco y como es que de este lado del charco en la vieja Europa un pequeño grupo de personas esta intentando construir ese otro mundo y esas otras luchas.

Hablamos de los griegos y de los españoles que la están pasando muy mal, así como de los distintos movimientos que ha habido para resistir y ellos los comparan con sus movimientos.

También escuchamos leyendas y cuentos que nos contamos los unos a los otros. Fue una noche hermosa lastima que en algún momento el cansancio nos venció tuvimos que irnos a la cama (en mi caso a la hamaca).

Lección 29: El vivir alejado de los centros de información, es decir, el vivir en la selva o en el monte no justifican que no tengas formas adquirir información y por lo tanto de conocer otros mundos. Para conocerlos hay que organizarse y tener el corazón del tamaño de todos los mundos que existen.

Fue en la noche en una salida al baño que me di cuenta que Leonel y Jose se encontraban ya despiertos preparando el itacate[3] que nos llevaríamos de camino al caracol entre muchas risas y sonaban muy alegres pues, lo cual es cotagioso.

Lección 30: La alegría es contagiosa y es un bien muy preciado, fomentala, trabajala y cuidala.

Fue así como a la mañana siguiente como a las 6 de la mañana, me levante de la hamaca y bueno pues a empacar.

Mientras empacaba Juanito el hijo de Lupe de 3 años, apareció y me preguntaba que si ya me iba.
No había mencionado a Juanito ni a su tío Ivan (también de 3 años) antes. Tampoco menciné a Roman con quien pase ratos muy lindos sentados viendo el camino mientras descansabamos y no haciamos nada (un poco flojo el estudiante, pero me parece que era parte del las clases…justificación, justificación…). Pero ahora tengo la oportunidad de mencionar a Juanito, pues es que en ese momento me impartió una lección. Para que  ven que desde escuicles son re vivos los Zapatistas (pero sospecho que así son todos los niños en el mundo y en Libertad) y a Juanito e Iván  los no los he olvidado hasta ahora pues los traego como aerolito clavado en corazón. También fue una suerte que tan solo tuvieran 3 años y que no supieran jugar ajedrez, que sino de seguro pierdo y ya había sido suficiente perder en el fútbol y suerte para el SubMarcos que no tuvo que decir su tan odiado “se los dije”.
Pero bueno pues, el caso es que mientras empacaba las cosas Juanito salio de la casa a ver como empacaba mis cosas, en eso me pregunta con cara triste:
-¿Ya te vas?
A lo que respondí que sí.
Con un -mmm- me pregunto que para donde iba. Le dije que primero a la Ciudad de México y después a saltar el charco (a Alemania pues) entonces siguiendo el guión de la conversación le pregunte:
-¿quieres venir conmigo?

Juanito se quedo mirandome mientras la pensaba muy bien y después de un rato me respondió:

-¿Es que no traego pantalón?

Y me mostraba sus chores rojos que llevaba puestos, del mismo color que los mios los cuales llevaba puestos las tardes anterior mientras se secaban los pantalones y Juanito, como el también llevaba puestos sus chores rojos pues me insitía en que los tambalachearamos (es decir camibaramos) los suyos por los mios, al fin eran iguales (del mismo color) y yo simpre me negaba a hacer el cambió.

Después de voltear a ver de nuevo sus chores por un rato y seguirle pensado Juanito salió corriendo rumbo a la casa para preguntarle a gritos a Helena, su mamá, que donde estaba su pantalón, pues se iba a ir conmigo y que necesitaba sus pantalones. Entonces fue la siguente lección:

Lección 31: (dada por Juanito de tres años) si vas a viajar no te vayas en chores, viaja en pantalón.

Familia anfitriona de la Escuelita Zapatista con Guardian

Familia anfitriona de la Escuelita Zapatista con Guardian

Después de empacar nos fuimos a tomar los camiones, ahí los compañeros del pueblo salieron a despedirse y nos despedimos de todos uno por uno, fue un momento muy emotivo. Cuando me despedí de Juanito le dije que como traia el pantalon puesto se iba conmigo en un lugar especial…abajo y a la izquierda clavado como un aerolito en el corazón junto con toda su familia y los compañeros zapatistas y alumnos.

Ya en los camiones nos despedimos de la comunidad al grito: ¡ZAPATA VIVE!
Sentí en esos momentos una alegría infinita mucha esperanza y dignidad, pues habíamos visto y aprendido como ese otro mundo si es posible y como esta en construcción ese Mundo donde quepan muchos Mundos.
Ahora nos toca a todos nosotros seguir con ese trabajo.

Al llegar a caracol pase un largo rato con Esteban, pues era mi maestro y mi guardián y no le hice de nuevo caso al SupMarcos y decidí que es mi amigo, como muchos de los otros compañeros Zapatistas lo son, pero claro con Esteban y con la familia hubo una relación muy estrecha.

Ahora les cuento la despedida cuando deje el caracol y he recordado unas lineas del  Pricipito cuando se despide del Zorro:
“Y cuando se acercó la hora de la partida:
- ¡Ah!…-dijo el zorro-. Voy a llorar.
-Tuya es la culpa -dijo el principito-.
No desaba hacerte mal pero quisite que te domesticara…(domesticar en el principito significa crear vínculos)
-Si -dijo el zorro.
-¡Pero vas a llora!
-Si -dijo el zorro.
-Entonces, no ganas nada.
-Gano -dijo el zorro- por el color del trigo.”
[...]
“Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco…” [4]

Así fue que cuando me despedí de Esteban y de Jose al final cuando deje el caracol y corrí el riesgo de llorar un poco y lo hice, hoy escribiendo estas lineas los recuerdo con mucho cariño a Esteban y la familia que me recibió los cuales llenan mi corazón y mis esperanzas, pero también ellos son los representantes para mi de todos los Zapatistas y entonces al recordar a Esteban, a Jose y a mi familia anfitriona recuerdo a todos los Zapatistas.

Y eso fue lo que sucedió, creamos un vinculo, ahora Esteban me acompaña, así como lo hacen todos mis amigos siempre, pues van en el corazón.

Bueno este es mi reporte de la escuelita Zapatistas, ahora viene lo más duro, el examen frente al espejo:

¿Qué es la Libertad según tú/ustedes (es decir yo/nosotros)?

Va ke va me despido con esta última parte del reporte,.

besos y abrazos a todas y todos

Salud y para todos todo,

al grito de ¡ZAPATA VIVE!

TIERRA, AGUA Y LIBERTAD

Desde el otro lado de algún charco…

alf-redo-Ik…mil-puertas-Viento

P.D. Se me estaba olvidando decirles como resolví el problema de la cobija…Bueno pues resulta que para la segunda noche les pregunte a los compañeros que si tenian una mantita-cobija-sarape-jorongo-tapete-algo que cubriera del frío pues. Al principio me vieron como que extrañados, pues no llevaba cobija-sacodedormir-sarape y de seguro que pensaron que tan poco preparado había ido yo. Pero les comente lo que el SubMarcos había puesto en los comunicados, lo cual fue la razón por que no llevé la cobija que la Tía Luisa me había dado. Entonces si que estaban risa y risa pues para ellos los consejos de la Tía Luisa se les hicieron más congruentes, que el no llevar cobija-jorongo-sarapedesaltillo-tapete y bueno pues al ver mi cara de novato, fueron por una cobija para que en ella me envolviera en ella dentro de la hamaca…Moraleja del cuento, a los alumnos de diciembre: haganle caso a mi Tía Luisa y llevense una cobija-jorongo-sarapedesaltillo-sacodedormir, pues el frío si puede ponerse fuerte, sobre todo ahora en diciembre en los Altos.

EsculitaDoloresHidalgo

Agosto 2013

 

[1] Me encanto la definicion de omnívoro: Los animales omnívoros (del latín omnis, “todo” y -vorus, “que come”) son aquellos organismos que se alimentan tanto de animales como de plantas. http://es.wikipedia.org/wiki/Omn%C3%ADvoro
[2] Fotos sobre la acción en la pagina de www.tierraylibertad.org
[3] Provisión de comida que se lleva en un paquete.
[4] Antoine de Saint-Exupéry,  ”El principito”.

30 Años EZLN.

EZLN

EZLN

Pre Data: Este es mensaje enviado hace 10 años por el subcomandante Marcos, sumenle 10 años.
Mensaje enviado por el Subcomandante Insurgente Marcos al arranque de la campaña EZLN: 20 y 10, el fuego y la palabra, y a la presentación del libro del mismo nombre.

EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL
MEXICO

10 de noviembre del 2003.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Las habla el Sup Marcos. Sean bienvenidos y bienvenidas todos y todas.

Estamos aquí para iniciar la celebración de una historia y para presentar un libro que cuenta buena parte de esa historia. Aunque pudiera pensarse lo contrario, la historia a celebrar y a contar no es sobre los 20 y 10 años del EZLN. Quiero decir, no sólo. Muchas personas se sentirán partícipes de esos 20 y esos 10. Y no me refiero sólo a los miles de pueblos indígenas rebeldes, también a miles de hombres, mujeres, niños y ancianos de México y el mundo. La historia que empezamos a celebrar hoy es también la historia de todos ellos y ellas.

Las palabras que ahora escribo y digo van dirigidas a todas esas personas que, sin formar filas en el EZLN, comparten, viven y luchan con nosotros una idea: la construcción de un mundo donde quepan todos los mundos. Esto pudiera también enunciarse diciendo que queremos un cumpleaños donde quepan todos los cumpleaños.

Así que empecemos la fiesta como de por sí se empezaban las fiestas de cumpleaños en las montañas del sureste mexicano hace 20 años, es decir, contando historias.

Según nuestro calendario, la historia del EZLN, previa al inicio de la guerra, tuvo 7 etapas.

La primera de ellas es cuando se seleccionó a quienes formarían parte del EZLN. Esto fue alrededor de 1982. Se organizaban prácticas de uno o dos meses en la selva, y en ellas se evaluaba el desempeño de los asistentes para ver quién podía “dar el ancho”. La segunda etapa es la que llamamos de “implantación”, es decir, la fundación propiamente dicha del EZLN.

Hoy es 10 de noviembre del año 2003.

Pido se nos permita imaginar que un día como hoy, pero hace 20 años, en 1983, un grupo de personas preparaba en alguna casa de seguridad los implementos que habría de llevar a las montañas del sureste mexicano. Tal vez, hace 20 años, el día transcurría checando la impedimenta, recabando informes sobre los caminos, las rutas alternativas, los tiempos; detallando itinerarios, órdenes, dispositivos. Hace 20 años, tal vez a esta hora, estarían abordando un vehículo e iniciarían el viaje hacia Chiapas. Si pudiéramos estar ahí, tal vez les preguntaríamos a esas personas qué es lo que iban a hacer. Y seguro nos hubieran respondido: “fundar el Ejército Zapatista de Liberación Nacional”. Habían esperado 15 años para decir esas palabras.

Supongamos entonces que inician su viaje el 10 de noviembre de 1983. Unos días después llegan al final de un camino de terracería, bajan sus cosas, despiden al chofer con un “hasta luego” y, después de acomodar sus mochilas, inician el ascenso de una de las sierras que atraviesan, inclinadas al occidente, la Selva Lacandona. Muchas horas después de caminar, con unos 25 kilos de peso en su espalda, montan su primer campamento, ya sierra adentro. Sí, es posible que ese día hiciera frío y hasta lloviera.

Hoy, hace 20 años, la noche se ha adelantado debajo de los grandes árboles y, ayudados por lámparas de mano, estos hombres y mujeres ponen techo de plástico con un cordón como travesaño, amarran sus hamacas, buscan leña seca y, prendiéndole fuego a una bolsita de plástico, encienden la hoguera. A su luz, el mando escribe en su diario de campaña algo así como: “17 de noviembre de 1983. Tantos metros sobre el nivel del mar. Lluvioso. Montamos campamento. Sin novedad”. En la parte superior izquierda de la hoja en la que se escribe, aparece el nombre que le han puesto a esa primera estación de un viaje que todos saben muy largo. No ha habido ninguna ceremonia especial, pero ese día y a esa hora se ha fundado el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Seguramente alguien propuso entonces un nombre para ese campamento, no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que ese grupo estaba formado por 6 personas. Los primeros 6 insurgentes, cinco hombres y una mujer. De esos 6, tres eran mestizos y tres indígenas. La proporción de 50% mestizos y 50% indígenas no ha vuelto a repetirse en los 20 años del EZLN, tampoco la proporción de mujeres (menos del 20% en esos primeros días). Actualmente, veinte años después de aquel 17 de noviembre, el porcentaje debe andar por un 98,9% de indígenas y un 1% de mestizos. La proporción de mujeres anda ya cerca del 45%.

¿Cómo se llamó ese primer campamento del EZLN? Al respecto no se ponen de acuerdo aquellos primeros 6 insurgentes. Según aprendí después, los nombres de los campamentos se elegían sin ninguna lógica, y, de manera natural y sin afectaciones, se evitaban los normes apocalípticos o proféticos. Ninguno de ellos se llamó, por ejemplo, “Primero de enero de 1994”.

Según cuentan aquellos primeros 6, un día mandaron a un insurgente a explorar un sitio para ver si tenía condiciones para acampar. El insurgente regresó diciendo que el lugar “era un sueño”. Los compañeros marcharon hacia ese rumbo y al llegar se encontraron con un pantano. Le dijeron entonces al compañero “Esto no es ensueño, es una pesadilla”. Ergo, el campamento se llamó entonces “La Pesadilla”. Debe haber sido en los primeros meses de 1984. El nombre de ese insurgente era Pedro. Después sería subteniente, teniente, capitán segundo, capitán primero y Subcomandante. Con ese grado y siendo Jefe del Estado Mayor zapatista, diez años después, cayó en combate el primero de enero de 1994, en la toma de Las Margaritas, Chiapas, México.

La tercera etapa, siempre previa al alzamiento, es cuando nos dedicamos a las tareas de supervivencia, es decir, a cazar, a pescar, y a recolectar frutos y plantas silvestres. En este tiempo nos aplicamos al conocimiento del terreno, es decir, orientación, caminata, topografía. Y en esta época estudiamos estrategias y táctica militar en los manuales del ejército norteamericano y del federal mexicano, y el uso y cuidado de diversas armas de fuego, demás de las llamadas “artes marciales”. También estudiábamos historia de México y, por cierto, llevábamos una vida cultural muy intensa.

Yo llego a la Selva Lacandona en esta tercera etapa, en 1984. Por ahí de agosto-septiembre de ese año, unos 9 meses después de que llegara el primer grupo. Mi llegada fue con dos compañeros más: una compañera indígena chol y un compañero indígena tzotzil. Si mal no recuerdo, a mi llegada el EZLN tenía 7 elementos de base y dos más que “subían” y “bajaban” a la ciudad con correos y por abastecimiento. El cruce por los pueblos se hacia de noche y disfrazados de ingenieros.

Los campamentos de aquella época eran relativamente sencillos: tenían un área de intendencia o la cocina, los dormitorios, el área de ejercicio, la posta, el área de 25 y 50, y los campos de fuego para la defensa. Tal vez alguno de los que me escucha se pregunte qué rayos es el “área de 25 y 50”. Bueno, resulta que para hacer las necesidades que llaman “primarias”, había que alejarse a cierta distancia del campamento. Para ir a orinar había que retirarse 25 metros; para defecar eran 50 metros, además de hacer un hoyo con el machete y luego tapar el “producto”. Claro que esas disposiciones eran cuando nosotros éramos, como quien dice, un puñado de hombres y mujeres, es decir, no pasábamos de 10. Tiempo después, construíamos letrinas en zonas más alejadas, pero los términos “25” y “50” se quedaron.

Había un campamento que se llamaba “El Fogón”, porque ahí fue la primera vez que construimos uno. Antes de eso, el fuego se hacia a ras del suelo y las ollas (dos: una para el frijol y otra para el animal que cazáramos o pescáramos) colgaban de un travesaño amarrado con bejucos. Pero luego ya éramos más y entonces entramos a “la era del fogón”. En ese entonces la plantilla del EZLN era de 12 combatientes.

Tiempo después, en un campamento llamado “Reclutas” (porque ahí es donde se entrenaban los nuevos combatientes), entramos a “la era de la rueda”. Y es que labramos, con el machete, una rueda de madera e hicimos una carretilla para cargar piedra para las trincheras. Deben de haber sido los tiempos, porque la rueda era bastante cuadrada y terminamos cargando la piedra en el lomo.

Otro campamento se llamó “Baby Doc”, en honor de quien azoló, con el beneplácito de los Estados Unidos, las tierras haitianas. Resulta que, con una columna de reclutas, nos estábamos moviendo para acampar cerca de un pueblo. En el camino topamos una paira de jabalíes, o sea un chingo de puercos salvajes. La columna guerrillera se desplegó con disciplina y habilidad, es decir que el que iba de vanguardia grito “puercos” y, con el pánico como motor y combustible, se subió a un árbol con una habilidad que no le volvimos a ver. Otros corrieron con valentía… pero hacía el lado contrario de donde estaba el enemigo, o sea los jabalíes. Algunos tomaron puntería y dieron cuenta de dos cerdos salvajes. En la retirada enemiga, o sea cuando los puercos se fueron, quedó abandonado un cerdito, de apenas el tamaño de un gato casero. Lo adoptamos y le pusimos por nombre “Baby Doc” porque en esas fechas Papá Doc Duvalier moría y le heredaba la carnicería a su vástago. Acampamos ahí para aliñar las piezas y comer. El puerquito se encariñó con nosotros, creo que por el olor.

Otro campamento de aquellos años se llamó “De la Juventud”, porque ahí se formó el primer grupo de jóvenes insurgentes , que se llamó “Jóvenes Rebeldes del Sur”. Una vez por semana los jóvenes insurgentes se reunían para cantar, bailar, leer, hacer deportes y concursos.

El 17 de noviembre de 1984, hace 19 años fue la primera vez que celebramos el aniversario del EZLN. Éramos 9. Creo que fue un campamento que se llamó “Margaret Thatcher” porque habíamos agarrado una changuita que, se los juro, era el clon de la “Dama de Hierro”.

Un año después, en 1985, lo celebramos en un campamento llamado “Watapil”, porque así se llama una planta con cuyas hojas hicimos un cobertizo para los alimentos.

Yo era capitán segundo, estábamos en la llamada “Sierra del Almendro” y la columna madre había quedado en otra serranía. Tenía bajo mi mando 3 insurgentes. Si las matemáticas no me fallan, éramos 4 en ese campamento. Celebramos con tostadas, café, pinole con azúcar y una cójola que matamos en la mañana. Hubo canciones y poesías. Uno cantaba o declamaba y los otros tres aplaudían con un aburrimiento digno de mejor causa. En mi turno, con un discurso solemne les dije, sin más argumentos que los mosquitos y la soledad que nos envolvía, que un día seríamos miles y que nuestra palabra le daría la vuelta al mundo. Los otros tres estuvieron de acuerdo en que probablemente la tostada estaba hongueada, que seguramente me había hecho daño y que por eso deliraba. Recuerdo que llovió esa noche.

En la que llamamos la cuarta etapa, se hicieron los primeros contactos con los pueblos de la zona. Primero se hablaba con uno y ése uno hablaba con su familia. De la familia se pasaba al poblado. Del pablado a la región. Así poco a poco, nuestra presencia se convirtió en un secreto a voces y en una conspiración masiva. En esta etapa, que corre paralela en tiempo a la tercera, el EZLN ya no era lo que habíamos pensado cuando llegamos. Para entonces ya habíamos sido derrotados por las comunidades indígenas y, producto de esa derrota, el EZLN empezó a crecer geométricamente y hacerse “muy otro”, o sea que la rueda siguió abollándose hasta que, al fin, fue redonda y pudo hacer lo que debe hacer una rueda, es decir, rodar.

La quita etapa es la del crecimiento explosivo del EZLN. Debido a las condiciones políticas y sociales, crecimos más allá de la Selva Lacandona y llegamos a Los Altos y al norte de Chiapas. La sexta es la de la votación de la guerra y los preparativos, incluida la llamada “Batalla de la Corralchén”, en mayo de 1993, cuando tuvimos los primeros combates con el ejército federal.

Hace dos años, en la Marcha por la Dignidad Indígena, en alguno de los lugares que cruzamos, vi una especie de botella gorda, como una olla de boca angosta. Era de barro, creo, y estaba forrada con pedacitos de espejo. Al reflejar la luz, cada espejito de la olla-botella devolvía una imagen particular. Todo a su alrededor tenía en ella su reflejo singular y, al mismo, tiempo, el conjunto semejaba un arco iris de imágenes. Era como si muchas pequeñas historias se unieran para, sin perder su ser distintas, formar una historia más grande. Pensé que, a lo mejor, la historia del EZLN podría ser contada, mirada y analizada como esa botella-olla.

Hoy, 10 de noviembre del 2003, veinte años después de aquel viaje que iniciaron los fundadores de nuestra organización, arranca una campaña, a iniciativa de la Revista Rebeldía, para celebrar el vigésimo cumpleaños del EZLN, y el décimo aniversario del inicio de la guerra contra el olvido, y se presenta este libro llamado “EZLN: 20 y 10, el fuego y al palabra”, de Gloria Muñoz Ramírez. Si pudiera sintetizar este libro en una imagen, nada me vendría mejor que la de la olla-botella forrada de pedacitos de espejo.

En una de las partes del libro, Gloria recoge los testimonios de algunos compañeros bases de apoyo, responsables, comités e insurgentes que hablan de su pedacito de espejo en las 5 últimas etapas previas al alzamiento, o sea las etapas 3, 4, 5, 6 y 7. Es la primera vez que compañeros que llevan más de 19 años en la lucha zapatista abren su corazón y su memoria sobre aquellos años de silencio. Así, Gloria consigue convertir esos pedacitos de espejo en pedacitos de cristal que permiten asomarse un poco a los primeros 10 años del EZLN.

Se puede adivinar así otra historia, una muy diferente a la que construyeron los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, con mentiras, con informes policíacos alterados a conveniencia, y con la complicidad anexa de intelectuales que disfrazaron, bajo la cubierta de supuestas investigaciones “serias”, el cheque y la caricia que recibieron del Poder para solventar su “objetividad científica”.

Con los pedacitos de espejo y cristal que Gloria ha conseguido, el lector se dará cuenta de que se está asomando apenas a unas cuantas partes de un rompecabezas gigantesco. Un rompecabezas cuya pieza clave está en el primer día del año de 1994, cuando México ingresaba, vía el Tratado de Libre Comercio, al primer mundo.

Antes de ese primero de enero, la víspera, fue la séptima etapa del EZLN.

Recuerdo que la noche del 30 de diciembre de 1993 me encontró en la carretera Ocosingo- San Cristóbal de las Casas. Ese día había estado en las posiciones que manteníamos en los alrededores de Ocosingo. Por radio había checado la situación de nuestras tropas que se estaban concentrando en varios puntos a borde de carretera, a lo largo de las cañadas de Patiwitz, de Monte Líbano y de Las Tazas. Estas tropas correspondían al tercer regimiento de infantería. Eran unos 1,500 combatientes. La misión del tercer regimiento era la toma de Ocosingo. Pero antes de eso debían, “al paso”, tomar las fincas de la zona y hacerse del armamento de las guardias blancas de los finqueros. Según me reportaron, sobre el poblado de San Miguel había estado rondando un helicóptero del ejército federal, seguramente alertado por la multitud de vehículos que se estaban concentrando en esa población. Desde la madrugada del día 29, todo vehículo que entraba a las cañadas no salía, todos fueron “prestados” para movilizar a las tropas del tercer regimiento. En su totalidad, el tercer regimiento estaba formado por indígenas tzeltales.

Al paso, había yo checado las posiciones del Batallón número 8 (que formaba parte del Quinto regimiento), que se encargaría de tomar la cabecera municipal de Altamirano en un primer movimiento. Después, sobre la marcha, tomaría Chanal, Oxchuc y Huixtán, para luego participar en el ataque al cuartel de rancho Nuevo, en las afueras de San Cristóbal. El octavo era un batallón reforzado. Para la toma de Altamirano contaría con unos 600 combatientes, de los que una parte quedaría en la plaza tomada. En su avance incorporaría a más compañeros, para llegar a Rancho nuevo con unos 500 de tropa. El Octavo Batallón estaba formado en su gran mayoría por tzeltales.

Todavía en la carretera hice un alto en una de las zonas más elevadas tomé contacto radial con el Batallón 24 (también parte del Quinto regimiento), cuya misión era la toma de la cabecera municipal de San Cristóbal de Las Casas y el ataque conjunto (en concordancia con el batallón 8) al cuartel militar de Rancho Nuevo. El Vigésimo Cuarto era también un batallón reforzado. En números, su tropa llegaba a casi 1,000 combatientes todos de la zona de los Altos e indígenas tzotziles.

Al llegar a San Cristóbal, bordeé la ciudad y me dirigí a la posición en la que estaría el Cuartel General de la Comandancia del EZLN. De ahí, me comuniqué por radio con el mando del Primer Regimiento, Subcomandante Insurgente Pedro, Jefe del Estado Mayor Zapatista y segundo mando del EZLN. Su misión era la toma de la cabecera de Las Margaritas y el avance para atacar el cuartel militar en Comitán. Fuerte en 1,200 combatientes, el Primer regimiento estaba conformado en su mayoría por tojolabales.

Además, en la llamada “segunda reserva estratégica” quedaba un batallón, formado por indígenas choles, y en las profundidades de nuestras bases de despegue, con 3 batallones dispuestos en las zonas tzeltal, tojolabal, tzotzil y chol, se encontraba la llamada “primera reserva estratégica”.

Sí, el EZLN sale a la luz pública con más de 4,500 combatientes en la primera líneas de fuego, la así llamada Vigésima Primera División de Infantería Zapatista, y unos 2,000 combatientes permanecían en la reserva.

La madrugada del 31 de diciembre de 1993 confirmé la orden de ataque , la fecha y al hora . En resumen: el EZLN atacaría simultáneamente 4 cabeceras municipales y otras 3 más “al paso”, reduciría a las tropas policíacas y militares en esas plazas, y marcharía después a atacar dos grandes cuarteles del ejército federal. La fecha: 31 de diciembre de 1993. La hora: las 2400.

La mañana del día 31 de diciembre de 1993 se pasó en el desalojo de las posiciones urbanas que se mantenían en algunos lugares. Alrededor de las 1400 los diferentes regimientos confirmaron por radio a la Comandancia General que estaban listos. A las 1700 se inició la cuenta regresiva: “Menos 7” se nombró esa hora. A partir de ahí, se cortó toda comunicación con los regimiento. El siguiente contacto radial estaba programado para las “Más 7”, las 0700 del día 1 de enero de 1994… con los que quedaran vivos.

Lo que siguió después, si no lo saben, lo pueden encontrar en este libro; y si ya lo saben, lo pueden recordar. En él, la olla-botella se convierte en un gigantesco tapiz, por fortuna dibujado ya en sus líneas generales por Gloria, y lleno de esos pedacitos de espejo y cristal de los que están compuestos los distintos momentos del EZLN en los 10 últimos años, es decir, del periodo que va del 1 de enero de 1994 al 1 de agosto del 2003. Estoy seguro de que muchos encontrarán el espejo y el cristal que les corresponde. Precisamente, pensando en eso, he escrito en la Introducción lo siguiente:


…una mujer de profesión periodista acabó, no sin dificultades, por brincar el complicado y espeso muro del escepticismo zapatista y se quedó a vivir en las comunidades indígenas rebeldes. Desde entonces compartió con los compañeros el sueño y el desvelo, las alegrías y las tristezas, los alimentos y sus ausencias, las persecuciones y los reposos, las muertes y las vidas. Poco a poco los compañeros y compañeras la fueron aceptando y haciéndola parte de su cotidianeidad. No voy a contar su historia. Entre otras cosas, porque ella ha preferido contar la historia de un movimiento, el zapatista, y no la propia.

El nombre de esta persona es Gloria Muñoz Ramírez. Durante el período que va de 1994 a 1996 trabajó para el periódico mexicano “Punto”, para la agencia de noticias alemana DPA, para el periódico norteamericano “La Opinión” y para el diario mexicano “La Jornada”. En 1995, en la mañana del 9 de febrero y junto con Hermann Bellinghausen, realizó para La Jornada la que pudo haber sido la última entrevista con el Subcomandante Insurgente Marcos. En 1997 dejó su trabajo, su familia, sus amigos (además de cosas que sólo ella sabe), y se vino a vivir a las comunidades zapatistas. Durante estos 7 años no publicó nada, pero siguió escribiendo y su olfato periodístico no la abandonó. Claro que la periodista ya no lo era, o ya no sólo era periodista. Gloria fue aprendiendo a tener otra mirada, la que está alejada del deslumbramiento que producen los reflectores, del barullo de los templetes, del atropellado andar detrás de la nota, de la lucha por la exclusiva. La mirada que se aprende en las montañas del sureste mexicano. Con paciencia digna de una bordadora, fue recopilando fragmentos de la realidad de adentro y de afuera del zapatismo en estos, ahora, 10 años de vida pública del EZLN.

Nosotros no lo sabíamos. Fue hasta que se anunció el nacimiento de los Caracoles y la creación de las Juntas de Buen Gobierno, que recibimos una carta de ella, presentando ese bordado de palabras, fechas y memorias, y poniéndolo a disposición del EZLN.

Leímos el libro, bueno, entonces no era un libro, sino un extenso y policromado tapiz cuya vista ayudaba bastante a dibujar la complicada silueta del zapatismo de 1994 a 2003, los 10 años de vida pública del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Nos gustó pues. No conocemos ningún material publicado con esa minuciosidad y tan completo.

Le respondimos a Gloria como de por sí respondemos nosotros, es decir, con un “Mmhh, ¿y?”. Gloria volvió a escribir y habló del doble aniversario (20 años del EZLN y 10 años del inicio de la guerra contra el olvido), de la etapa que arrancaba con la creación de los caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, algo de un plan de festejos de la revista “Rebeldía”, y no recuerdo que tantas otras cosas más. Entre tanta tarabilla, algo estaba claro: Gloria proponía publicar el libro para que los jóvenes de ahora conocieran más sobre el zapatismo.

¿“Los Jóvenes de ahora”?, pensé, y le pregunté al Mayor Moisés “¿Qué nosotros no somos los jóvenes de ahora?”. “De por sí somos”, me respondió el Mayor Moisés sin dejar de ensillar el caballo, mientras yo seguía aceitando mi silla de ruedas y maldecía que el botiquín de campaña no incluyera Viagra…

¿En qué estaba? ¡Ah sí!, en el libro que no era libro todavía. Gloria no esperó a que dijéramos que sí, o que quién sabe, o que, con el más puro estilo zapatista, no respondiéramos. Al contrario, al tapiz, o sea al borrador del libro que no era libro, Gloria anexaba la solicitud de completar el material con sendas entrevistas.

Fui con el comité y, sobre el suelo lodoso de septiembre, extendí el tapiz (o sea el borrador del libro).

Se vieron. Quiero decir, los compañeros se vieron a sí mismos. O sea que, aparte de ser tapiz, era un espejo. No dijeron nada, pero yo entendí que había más gente, mucha más, que tal vez también vería y se vería.

Le respondimos a Gloria que “adelante”.

Eso fue en agosto o septiembre de este año (o sea, 2003), no muy me acuerdo, pero fue después de la fiesta de Los Caracoles. Me acuerdo, sí, que llovía mucho, que yo iba subiendo una loma repitiendo en cada paso la maldición de Sísifo, y que el Monarca estaba emperrado en que en Radio Insurgente, “La voz de los sin voz”, pasáramos un remix de “La del moño colorado”. Cuando volteé a decirle al Monarca que tendría que pasar sobre mí para hacer eso, me resbalé por enésima vez, pero ahora fui a caer sobre un montón de piedras afiladas y me corté en la pierna. Mientras hacía un recuento de los daños, el Monarca, como si tal, pasó sobre mí. Esa tarde transmitimos en Radio Insurgente, “La voz de los sin voz”, una versión de “La del Moño Colorado” que, a juzgar por las llamadas de radio que recibimos, fue un éxito rotundo. Yo suspiré, qué otra cosa podía hacer.

El libro que el lector o lectora tiene ahora en sus manos es ese tapiz-espejo, pero disfrazado de libro. No se puede pegar en la pared o colgar en la recámara, pero usted se puede asomar a él y buscarnos y buscarse. Estoy seguro de que nos encontrará y se encontrará.

El libro EZLN: 20 Y 10, El Fuego y La Palabra, escrito por Gloria Muñoz Ramírez se ha editado por el empeño de dos esfuerzos, el de la revista “Rebeldía” y el del periódico mexicano “La Jornada”, que dirige Carmen Lira. Mmh. Otra mujer. El diseño editorial es de Efraín Herrera y las ilustraciones son de Antonio Ramírez y Domi. Mmh… más mujeres. Las fotos son de Adrian Meland, Ángeles Torrejón, Antonio Turok, Araceli Herrera, Arturo Fuentes, Carlos Cisneros, Carlos Ramos Mamahua, Eduardo Verdugo, Eniac Martínez, Francisco Olvera, Frida Hartz, Georges Bartoli, Heriberto Rodríguez, Jesús Ramírez, José Carlo González, José Nuñez, Marco Antonio Cruz, Patricia Aridjis, Pedro Valtierra, Simona Granati, Víctor Mendiola y Yuriria Pantoja. La edición fotográfica estuvo a cargo de Yuriria Pantoja y el cuidado de la edición lo realizó Priscila Pacheco. Mmh… de nuevo más mujeres. Si el lector ve que las féminas son mayoría, haga lo que yo: rásquese la cabeza y diga “ni modos”.

Hasta donde tengo entendido (hago este escrito a la distancia), el libro tiene tres partes. En una aparecen entrevistas a compañeros bases de apoyo, comités y soldados insurgentes. En ellas los compañeros y compañeras hablan algo de los 10 años previos al alzamiento. Debo deciros que no se trata de una imagen global, sino de retazos de una memoria que todavía debe esperar a unirse y presentarse.

Sin embargo, estos pedazos ayudan mucho a entender lo que viene después, o sea la segunda parte. Ésta contiene una especie de bitácora de las acciones públicas del zapatismo, desde el inicio de la guerra en la madrugada del primero de enero de 1994, hasta el nacimiento de los Caracoles y la creación de las Juntas de Buen Gobierno. Se trata, a mi manera de ver, del más completo recorrido de lo que ha sido el accionar público del EZLN. En este periplo, el lector podrá encontrar muchas cosas, pero una salta a la vista: el ser consecuente de un movimiento. En la tercera parte aparece una entrevista a yo. Me la mandaron por escrito y hube de contestar frente a una grabadorita. Yo siempre he pensado que el “rewind” de las grabadoras es “recordar”, así que en esa parte trato de hacer un balance de los 10 años, además de reflexionar sobre otras cosas. Cuando respondía, solo frente a la grabadora, afuera llovía y una de las Juntas de Buen Gobierno daba “el grito de independencia”. Fue la madrugada del 16 de septiembre del 2003.

Creo que las tres partes se ligan muy bien. No sólo porque es la misma pluma la que las dibuja. También porque contienen una mirada que ayuda a mirar, a mirarnos. Estoy seguro de que, como Gloria, muchos y muchas, al mirarnos, se mirarán a sí mismos. Y también estoy seguro de que ella, y con ella muchos y muchas, se sabrán mejores.

Y de eso se trata todo esto, de ser mejores.

Eso fue en la introducción, porque en el prólogo del libro he escrito lo que sigue:

Hace 10 años, la madrugada del primero de enero de 1994, nos alzamos en armas por democracia, libertad y justicia para todos los mexicanos. En una acción simultánea, tomamos 7 cabeceras municipales del suroriental estado mexicano de Chiapas y le declaramos la guerra al gobierno federal, a su ejército y policías. Desde entonces el mundo nos conoce por “Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.

Pero nosotros ya nos llamábamos así desde antes. El 17 de noviembre del año 1983, hace 20 años, se fundó el EZLN, y como EZLN empezamos a caminar las montañas del sureste mexicano, cargando una pequeña bandera de fondo negro con una estrella roja de cinco puntas y las letras “EZLN”, también en rojo, al pie de la estrella. Aún cargo esa bandera. Está llena de remiendos y maltratada, pero todavía ondea airosa en la Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

También nosotros llevamos remiendos en el alma, heridas que suponemos cicatrizadas, pero que se abren cuando menos lo esperamos.

Durante 10 años nos preparamos para esos primeros minutos del año 1994. Allá se mira Enero del 2004. Pronto serán 10 años de guerra. 10 años de preparación y 10 años de guerra, 20 años.

Pero no voy a hablar ni de los primeros 10 años, ni de los de después, ni de los 20 sumados. Es más, no voy a hablar de años, de fechas, de calendarios. Voy a hablar de un hombre, un soldado insurgente, un zapatista. No voy a hablar mucho. No puedo. No todavía. Se llamaba Pedro y murió combatiendo. Tenía el grado de subcomandante y era, en el momento de su caída, jefe del estado mayor del EZLN y mi segundo al mando. No voy a decir que no ha muerto. Está muerto de por sí y yo no quisiera que estuviera muerto. Pero, como todos nuestros muertos, Pedro camina por acá y cada tanto se aparece y habla y bromea y se pone serio y pide más café y enciende el enésimo cigarrillo. Ahora está aquí. Es 26 de octubre y es su cumpleaños. Le digo “salud al cumpleañero”. Él levanta su pocillo de café y dice “salud Sub”. Yo no sé por qué me puse “Marcos” si nadie me dice así, todos me dicen “Sub” o sus equivalentes. Pedro me dice “Sub”. Platicamos con Pedro. Le cuento y me cuenta. Recordamos. Reímos. Nos ponemos serios. A veces lo regaño. Lo regaño por indisciplinado, porque yo no le ordené que se muriera y él se murió. No obedeció. Lo regaño pues. Él sólo abre más los ojos y me dice “ni modos”. Sí, ni modos. Entonces le enseño un mapa. De por sí le gusta ver los mapas. Le señalo lo que hemos crecido. Sonríe.
Josué se acerca, saluda y felicita “felicidades compañero subcomandante insurgente Pedro”. Pedro se ríe y dice “Úta madre, cuando acabas de decir todo eso yo ya cumplí años de nuevo”. Pedro lo mira a Josué y me mira. Yo asiento en silencio.

De pronto ya no estamos celebrando al cumpleañero. Estamos los tres subiendo una loma. En un descanso Josué dice “Ya va a salir 10 años del inicio de la guerra”. Pedro no dice nada, sólo enciende el cigarro. Josué agrega “Y 20 años de que nació el EZLN. Hay que hacer un gran baile”.

“20 y 10” repito despacio, y agrego “y los que nos faltan…”.

Para esto ya llegamos a la punta de la loma. Josué baja su mochila. Yo enciendo la pipa y con la mano señalo allá a los lejos. Pedro mira a donde señalo, se levanta y dice, se dice, nos dice: “Sí, ya se mira el horizonte…”

Se va Pedro. Josué levanta de nuevo su mochila y me dice que tenemos que seguir.

Y sí, de por sí así es: tenemos que seguir…

¿Qué les estaba diciendo? ¡Ah sí! Nosotros nacimos hace 20 años y hace 10 años nos alzamos en armas por democracia, libertad y justicia. Nos conocen con el nombre de “Ejército Zapatista de Liberación Nacional” y nuestra alma, aunque con remiendos y cicatrices, sigue ondeando como esa vieja bandera que se ve allá arriba, ésa con la estrella roja de cinco puntas sobre fondo negro y las letras “EZLN”.

Nosotros somos los zapatistas, los más pequeños, los que se cubren el rostro para ser mirados, los muertos que mueren para vivir. Y todo esto es porque hace 10 años, un primero de enero, y hace 20 años, un 17 de noviembre, en las montañas del sureste mexicano…

Ahí termina el prólogo y empieza el escrito por Gloria Muños Ramírez, así como hoy terminan mis palabras y empieza la campaña “EZLN: 20 y 10, el fuego y la palabra” con la presentación de un libro que a veces es olla-botella cubierta de espejos y cristales, que a veces es un tapiz, y que siempre es una historia que no hay que olvidar, porque olvidándola, nos olvidamos a nosotros mismos.

Ahora sí, es oficial: felicitamos a todos y todas los que, en estos 20 y 10, han puesto el fuego y la palabra.

Es toda mi palabra. Si se aburrieron, vayan mañana, 11 de noviembre, a la exposición de arte gráfico que se (la) rifa en la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles, y al baile el día 14 en el Salón Los Ángeles.

Si como quiera siguen aburridos, es que tiene madera de diputados, para senadores o para precandidatos a la presidencia de México.

Bueno, ya me voy porque ya se escuchan los primeros acordes de “Cartas Marcadas” y, seguro, me van a madrugar con el pastel y las bolsitas de dulces.

Vale. Salud y que todos nos encuentren y se encuentren.

Desde las montañas del Sureste Mexicano
e inflando vejigas nomás pa’ que no digan que ya no soplo.

Subcomandante Insurgente Marcos
México, Noviembre del 2003. 20 y 10.